
Si pierdes presión en las llantas mientras conduces, lo primero es reducir la velocidad gradualmente sin frenar de golpe, activar las intermitentes y estacionarte en un lugar seguro fuera del carril de circulación; después, revisa la presión con un manómetro o infla la llanta con un compresor portátil al nivel recomendado por el fabricante, generalmente entre 30 y 35 PSI (2.1 a 2.4 bar) para autos compactos como un Versa o un Chevrolet Onix. Una llanta baja de presión no solo aumenta el desgaste irregular y el consumo de combustible —hasta un 3% más por cada 5 PSI por debajo de lo especificado, según PROFECO— sino que también afecta la estabilidad en curvas y la distancia de frenado, sobre todo en zonas como el Periférico de la CDMX o la Autopista México–Querétaro donde se circula a alta velocidad. Si el neumático sigue perdiendo aire después de inflarlo, probablemente tiene un pinchazo o un daño en el costado, y en ese caso lo mejor es colocar la llanta de refacción o llamar a una grúa; nunca conduzcas con la llanta completamente desinflada porque puedes dañar la llanta, el rin y la suspensión. Con base en 20,000 km anuales y un rendimiento promedio de 14 km/l, mantener las llantas correctamente infladas te ahorra aproximadamente $1,500 MXN al año solo en gasolina Premium de 91 octanos, sin contar el costo de reemplazar una llanta dañada por circular con baja presión. Además, la SICT recomienda revisar la presión al menos una vez al mes y antes de cada viaje largo, sobre todo si llevas carga completa o transitas por carreteras con topes y baches frecuentes, como en zonas de la Ciudad de México.

En mi Versa 2023, me pasó en Avenida Insurgentes a las 7 de la noche: se encendió el sensor de presión y tuve que orillarme en una gasolinera de Magna 87. Inflé las cuatro a 32 PSI y se apagó el testigo, pero al otro día seguía perdiendo aire en la trasera izquierda. Resultó ser un clavo; lo reparé por $200 MXN en una vulcanizadora de la colonia. No es caro si lo atiendes rápido. Hasta ahora, lo peor es manejar con la llanta baja porque el coche se va hacia un lado en las curvas del Circuito Interior.

Hace dos meses viajaba de CDMX a Puebla por la autopista y justo antes de la caseta de San Martín Texmelucan sentí que el volante vibraba. Me detuve en una gasolinera y la llanta delantera derecha tenía 18 PSI en vez de 34. El calor del asfalto y la velocidad hacen que baje más rápido, y si no traes compresor portátil, estás en problemas. Lo bueno es que en esa gasolinera inflaron gratis. Ahora reviso la presión cada quince días y antes de salir a carretera, aunque el auto sea seminuevo. No te confíes solo por el testigo del tablero porque a veces enciende hasta que ya perdiste mucha presión.

Conductor de Didi aquí, uso un Onix 2025 y en el tráfico de Guadalajara, entre la calle Lázaro Cárdenas y el Periférico, las llantas se calientan y suben la presión unos 3 o 4 PSI. Si las inflas en frío a 33 PSI, en caliente pueden llegar a 37 sin problema. Lo que sí, no intentes desinflarlas en la carretera; mejor espera a que se enfríen en tu casa o en un estacionamiento. También revisa que la válvula no esté picada, porque una fuga lenta te deja hasta 25 PSI en un par de días.

Mi cuñado tiene un CX-5 en Monterrey y en pleno verano, con 42 grados a la sombra, se le ponchó una llanta porque traía 40 PSI en frío y el calor la reventó. Lección aprendida: las llantas de perfil bajo como las 225/55 R19 necesitan 34 PSI máximo en invierno y 36 en verano, según el manual. Él ahora trae un monitor de presión de $600 MXN que se conecta al encendedor y le avisa si una baja. Para no quedarte varado en la carretera a Saltillo, mejor infla con nitrógeno en lugar de aire normal; no varía tanto con la temperatura.


