
Si una llanta presenta grietas por envejecimiento, lo más seguro es reemplazarla de inmediato, aunque técnicamente podrías usarla hasta seis meses si solo circulas en ciudad y las grietas son superficiales. No obstante, en calles de CDMX con topes constantes o en el Periférico a 80 km/h, el riesgo de reventón crece rápido. Según la PROFECO (Informe de en Neumáticos, 2024), una llanta con grietas visibles pierde hasta un 30% de su capacidad de adherencia en superficies mojadas, y la SICT recomienda no exceder los 3 meses de uso en carreteras federales con ese desgaste. Para darte una idea, supongamos que compras cuatro llantas nuevas a $8,000 MXN (aproximadamente $2,000 cada una). Si una llanta agrietada te obliga a reemplazarla dos meses antes de lo normal, el costo extra es de $2,000 MXN. Pero si esa llanta se revienta en la Autopista México–Querétaro a 110 km/h, los daños al vehículo y posibles lesiones fácilmente superan los $15,000 MXN. Además, la verificación vehicular en CDMX no revisa el estado de las llantas, pero una falla de este tipo puede dejarte varado y generarte gastos de grúa y reparación. La decisión económica más sensata es cambiar la llanta en cuanto veas grietas, sin esperar los seis meses.
Las grietas en la banda de rodadura no se reparan, solo se cambia la llanta.
Usar una llanta agrietada en carretera a alta velocidad multiplica el riesgo de reventón.
Revisar la fecha de fabricación es parte del mantenimiento básico.
| Tipo de grieta | Uso máximo recomendado en ciudad | Riesgo en autopista |
|---|---|---|
| Grieta superficial ( < 1mm) | 4-6 meses | Alto desde el primer mes |
| Grieta profunda ( > 2mm) | 1-2 meses | Inmediato: reemplazar |
| Grietas en costado | 0 días | Peligro de explosión |

Yo manejaba un Versa 2020 aquí en CDMX y a los dos años las llantas originales empezaron a cuartearse por el sol. Las usé otros cuatro meses solo para ir al trabajo por Circuito Interior y topes, sin pasar de 60 km/h. Un día en Periférico un camión me rebasó, sentí vibración y me bajé: una grieta ya tenía 3 mm. Las cambié al día siguiente. No vale la pena arriesgarse, sobre todo en época de lluvias.
En ciudad con grietas finas aún puedes rodar unas semanas, pero sin exceder los 60 km/h.

Como mecánico en un taller de la Colonia Roma, veo que la gente confunde las grietas superficiales con las que ya afectan la carcasa. Si solo hay cuarteado fino en la banda de rodadura y la llanta tiene menos de 4 años de fabricación, puede aguantar unos 2-3 meses de uso diario en colonias con topes. Pero si la grieta llega al costado o ves hinchazón, aunque sea un centímetro, la llanta ya no sirve. En el norte, como en Monterrey, el calor acelera el agrietamiento y ahí no dura ni un mes. Mejor cambiar.
En Monterrey el calor acelera el agrietamiento de las llantas hasta dos veces más rápido que en CDMX.

Trabajo con DiDi en Guadalajara y corro unos 200 km diarios. Cuando una llanta se agrieta, no espero ni una semana: la cambio al día siguiente. Un reventón en el Periférico de GDL significa perder el día, pagar grúa y encima no tener ingresos. Prefiero gastar $1,500 MXN en una llanta seminueva que quedarme varado en López Mateos a las 8 de la noche.
Para Uber o DiDi, una llanta agrietada es pérdida de días de trabajo si falla.

En el lote de seminuevos donde trabajo, revisamos las llantas antes de poner un auto a la venta. Las grietas por envejecimiento no se pueden reparar, y si la llanta tiene más de 6 años sin importar el dibujo, la descartamos. Los clientes que compran un auto con esas llantas luego se quejan de que el seguro no cubre reventones por desgaste preexistente. Mi consejo: cuando veas grietas, aunque creas que "todavía sirve", reemplázala. Sale más barato que un accidente.
El seguro de auto no cubre daños causados por llantas en mal estado según la mayoría de pólizas en México.


