
Para desactivar el sistema Start-Stop en un Q5, solo presiona el botón físico con el símbolo de una ‘A’ dentro de un círculo y la palabra ‘OFF’ que se encuentra detrás de la palanca de cambios. Al encender el auto, el sistema está activo por defecto; al presionarlo, la luz del botón se enciende indicando que está desactivado. Esta acción es manual y debe repetirse cada vez que arrancas el vehículo, porque el sistema se reactiva automáticamente en cada ciclo de ignición. Si prefieres una solución permanente, puedes acudir a un concesionario Audi para que un técnico lo desactive mediante el equipo de diagnóstico, aunque esto puede afectar la garantía y el consumo de combustible declarado por la marca.
Según datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) en su estudio de eficiencia vehicular 2024, un Audi Q5 2.0 TFSI con sistema Start-Stop activo puede lograr un rendimiento combinado de aproximadamente 12.5 km/l en condiciones urbanas de la CDMX, considerando el tráfico pesado del Periférico y Avenida Insurgentes. Al desactivar el sistema, el consumo puede aumentar entre 0.5 y 1 km/l, dependiendo del tiempo en alto total. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reporta que el conductor promedio en la Zona Metropolitana del Valle de México recorre unos 20,000 km al año, con un 40% del tiempo en ralentí o en embotellamientos. Con base en ese kilometraje y un precio de la gasolina Premium de 91 octanos de $24.50 MXN por litro (promedio 2025), el costo anual de combustible con el sistema activo sería de aproximadamente $39,200 MXN, mientras que desactivarlo todo el año podría elevarlo a $45,000 MXN, una diferencia de casi $5,800 MXN. Es decir, por cada 100 km, el costo extra ronda los $29 MXN.
| Escenario | Rendimiento (km/l) | Costo anual de combustible ($ MXN) |
|---|---|---|
| Start-Stop activo | 12.5 | $39,200 |
| Start-Stop desactivado | 11.0 | $45,000 |
Es importante recordar que el sistema no se activa cuando el motor no ha alcanzado su temperatura de operación, cuando el climatizador no ha llegado al nivel deseado, cuando la batería tiene poca carga, al girar el volante tras detenerse, en frenadas de emergencia o al dar reversa. Por eso, en trayectos cortos o en días fríos (como en el norte de México durante el invierno), el sistema apenas interviene y desactivarlo tiene poco impacto real.

















Yo tengo un Q5 2022 y en CDMX lo desactivo siempre que entro a Periférico en hora pico. El arranque constante desgasta la batería y el motor de arranque más rápido, y además el aire acondicionado deja de enfriar bien cuando se apaga el motor. En mi caso, prefiero pagar un poco más de gasolina que estar batallando con el calor o el desgaste prematuro.

Si vives en Guadalajara y manejas por López Mateos o la carretera a Chapala, el sistema no molesta tanto porque los semáforos son largos y el auto se apaga bien. Pero en zonas con topes cada dos calles, como en algunas colonias de Monterrey, mejor desactivarlo porque el motor se apaga y enciende a cada rato, y eso sí jala la batería. En mi taller he visto Q5 con batería original que dura apenas 3 años por el uso excesivo del Start-Stop.

Para uso en carretera, como en la autopista México-Querétaro, desactivarlo no tiene caso, porque el sistema rara vez se activa si no te detienes. Lo que sí hago es apagarlo cuando cruzo zonas inundadas en temporada de lluvias, como en el Circuito Interior, para evitar que el motor aspire agua al rearrancar.

Como asesor de flotillas, siempre recomiendo a los clientes que usan el Q5 para DiDi en CDMX que dejen el sistema activo en ciudad, porque el ahorro de gasolina sí se nota en 5,000 km al mes. Pero si el auto es de uso mixto con muchas paradas rápidas (como reparto), mejor desactivarlo y cambiar la batería por una AGM de mayor capacidad, que cuesta unos $4,500 MXN más cara pero dura el doble.


