
Para un motor diésel de un cilindro, como los que se usan en camionetas clásicas o equipos agrícolas en México, la reparación del cigüeñal desgastado se hace con rectificado, ya sea concéntrico o excéntrico, y la elección depende del estado del muñón y de si quieres mantener la relación de compresión original. Según datos de PROFECO sobre talleres de rectificación en CDMX, el costo de este servicio ronda entre $1,500 y $3,500 MXN, mientras que un cigüeñal nuevo puede costar de $8,000 a $12,000 MXN, dependiendo de la marca y disponibilidad. Si optas por el rectificado concéntrico, conservas el radio de manivela y la compresión, aunque se desgasta más material cada vez; en cambio, el excéntrico puede aumentar la compresión pero desbalancea el cigüeñal si no se controla la tolerancia de ±0.10 mm en la coaxialidad. Rectificar el cigüeñal cuesta hasta 72% menos que reemplazarlo. En un taller de la Ciudad de México, el tiempo de trabajo es de dos a tres días, y el resultado puede alargar la vida del motor otros 80,000 km si se corrige la causa del desgaste, como mala lubricación o uso de diésel de baja calidad. La lubricación inadecuada es la principal causa de desgaste en cigüeñales diésel. Para un motor que recorre 10,000 km al año, el costo por km del rectificado es de $0.25 MXN contra $0.90 MXN de un cigüeñal nuevo, asumiendo la misma vida útil de 100,000 km. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) recomienda en sus manuales de reparación verificar siempre la concentricidad antes de decidir el método, ya que un mal rectificado puede generar vibraciones y reducir la eficiencia del motor.

En mi taller en Guadalajara, la mayoría de los cigüeñales que rectifico vienen de motores diésel de un cilindro usados en bombas de riego o generadores. Lo más común es que el desgaste aparezca por falta de : aceite de gasolina en vez de diésel o diésel con agua. La semana pasada rectifiqué uno de un motor de 10 hp que apenas tenía 40,000 km; le cobré $2,200 MXN y quedó como nuevo.

Tengo una motocarga diésel de un cilindro que uso para reparto en Ecatepec y el tráfico de la autopista México-Pachuca. A los 60,000 km empecé a notar un golpeteo en el motor. Lo llevé con un conocido que rectifica cigüeñales en Tulancingo, me costó $3,000 MXN y ya lleva otros 20,000 km sin problemas. Eso sí, ahora uso aceite 15W-40 diésel siempre.

En Monterrey, con el calorón, los motores diésel de un cilindro se calientan rápido y el cigüeñal tiende a desgastarse más en los primeros 50,000 km. Prefiero rectificar de forma concéntrica porque mantiene la potencia de fábrica. Si el desgaste pasa de 0.15 mm, ya no vale la pena, mejor cambiar el cigüeñal.

Tengo una Daihatsu Hijet diésel de un cilindro modelo 1995 que uso para llevar mercancía de CDMX a Querétaro. A los 80,000 km el cigüeñal presentó rayaduras por una bomba de aceite medio muerta. Lo rectifiqué en un taller del Estado de México por $2,800 MXN y lleva 30,000 km más. La clave es revisar la lubricación y no echarle diésel de dudosa procedencia.


