
Después de una nevada intensa, la prioridad es retirar la nieve sin dañar la pintura ni los cristales, y evitar que el agua congelada bloquee componentes como escobillas, frenos o cerraduras. En zonas de México donde nieva, como la Sierra de Chihuahua o Durango, aplicar estos pasos marca la diferencia entre un auto funcional y uno con daños costosos. Según la Profeco (Guía de Invernal, 2024), nunca debes verter agua caliente sobre el parabrisas porque el cambio brusco de temperatura puede agrietarlo. Usa agua a temperatura ambiente o un raspador de plástico. La sal de las carreteras acelera la corrosión, por lo que lavar el auto en las 24 horas siguientes reduce el riesgo de óxido. Para las escobillas congeladas, enciende la calefacción dirigida al parabrisas y espera a que se descongelen; no forces el motor de las limpiaparabrisas. Al estacionar en la calle durante la noche, evita el freno de mano si hay humedad: en su lugar, coloca calzas en las llantas, especialmente si tu auto es automático como un Nissan Versa o un Chevrolet Onix. La SICT recomienda revisar el nivel de anticongelante antes de la nevada para evitar que el motor se congele. Un cálculo simple: si el anticongelante tiene una protección de hasta -35°C, en altitudes de 3,000 msnm como en el Nevado de Toluca, la mezcla debe tener al menos 50% de concentración. Respecto al lavado después de la nevada, asegúrate de secar bien las juntas de las puertas y las bisagras. Si no lo haces, el agua residual puede congelarse y dañar los sellos. En términos de costo, un lavado especializado con secado de ranuras cuesta alrededor de $350 MXN. Si no lo realizas y aparece corrosión, el costo de reparación de paneles puede superar los $5,000 MXN en un auto como el Kia K3. Por eso, cada nevada representa una inversión de mantenimiento de aproximadamente $500 MXN entre lavado y revisión de anticongelante, lo que equivale a $0.025 MXN por kilómetro si recorres 20,000 km al año. La depreciación por descuido en la pintura puede restar hasta $8,000 MXN al valor de reventa en tres años, según estimaciones de la Profeco. Nunca uses agua caliente sobre el parabrisas. La sal de las carreteras acelera la corrosión. Levanta las escobillas antes de estacionar.

En Chihuahua cada invierno nos toca al menos una nevada. Yo uso un raspador de plástico y nunca agua caliente. También le pongo fundas a los espejos. Una vez se me congelaron las escobillas y tuve que esperar 20 minutos con la calefacción. Desde entonces las levanto siempre. La sal de las carreteras es lo peor, así que lo lavo al día siguiente. Nunca agua caliente sobre el vidrio. Levanto las escobillas siempre. La sal es lo peor para la pintura.

Como mecánico en Monterrey, aunque no nieva seguido, los autos que vienen de la sierra llegan con problemas. Lo más común es el anticongelante diluido y las mangueras resecas. Si las escobillas están congeladas, no uses fuerza; pon el desempañador al máximo. También revisa la batería porque el frío reduce su capacidad. Un dato: un NP300 puede tener problemas de arranque si la batería tiene más de 3 años. No uses fuerza en escobillas congeladas. El frío reduce la capacidad de la batería. Revisa el anticongelante antes del invierno.

En el lote de seminuevos siempre aconsejo a los clientes del norte que no usen el freno de mano si estacionan en la calle con nieve. Mejor dejar el auto en primera y poner una piedra. Una vez un Jetta se quedó pegado del freno y tuvimos que remolcarlo. La lección: levanta las escobillas y no te confíes. No uses el freno de mano con nieve. Levanta las escobillas. Deja el auto en primera y pon calzas.

Yo manejo seguido la Autopista México-Querétaro y en invierno a veces hay nevadas ligeras en los altos. Lo que hago es lavar el auto al llegar a casa y secar bien las rendijas de las luces y las puertas. Si no, al otro día los faros amanecen con hielo y no alumbran bien. Unos $250 MXN en un lavado a vapor te ahorran miles en focos. Seca bien las rendijas de las luces. Los faros con hielo no alumbran bien. Un lavado a vapor ahorra dinero.


