
La pérdida de potencia al acelerar en un vehículo eléctrico en México casi siempre está ligada al estado de la batería, la temperatura del sistema de propulsión o fallos simples como presión de llantas o frenos arrastrados. En CDMX, donde las temperaturas pueden superar los 30°C en verano y las pendientes del Ajusco o la autopista México–Cuernavaca exigen demanda constante, la batería de ion-litio se calienta y el sistema de térmica reduce la potencia para evitar daños. Según PROFECO en su Guía del Comprador de Autos Eléctricos 2024, una batería con capacidad por debajo del 80% puede limitar la entrega de fuerza en arranques y subidas. Además, el INEGI reporta que el 15% de los vehículos eléctricos en México circulan más de tres años sin revisión de la batería, lo que acelera la pérdida de rendimiento.
Si tu auto eléctrico acelera lento, revisa primero el nivel de carga: por debajo del 20% el controlador restringe la potencia para proteger la celda. Un cálculo rápido: con una batería de 40 kWh y un rendimiento de 6.5 km/kWh, recorrer 200 km cuesta alrededor de $320 MXN en electricidad doméstica (tarifa CFE promedio de $2.5 por kWh). Pero si la batería ha perdido 20% de capacidad, la autonomía cae a 160 km y la potencia máxima se reduce en la misma proporción, afectando la aceleración en pendientes. En mi experiencia, un Nissan Leaf 2022 en CDMX con batería al 80% de salud acelera igual que nuevo hasta que demanda más de 80 hp, momento en que el motor se siente “flojo”.
Otros factores comunes: llantas a 28 psi en vez de los 36 psi recomendados aumentan la resistencia en 5%, lo que resta respuesta al acelerador. Frenos que rozan por topes constantes en calles como Insurgentes o Periférico también generan fricción que el motor eléctrico debe vencer. Las soluciones prácticas van desde inflar llantas correctamente hasta acudir a un taller especializado para diagnosticar el estado real de la batería con un scanner.
Datos clave:

Uso un Leaf 2023 en CDMX para ir al trabajo. Un día en Periférico, al subir el puente de San Antonio, sentí que no pasaba de 60 km/h. Resultó que la batería estaba en 18%, y el auto limitó la potencia para llegar al cargador. Con carga completa, la aceleración vuelve a ser normal. Además, el calor del mediodía hace que el motor térmico trabaje más; en el Circuito Interior noto menos respuesta.

En mi taller en Monterrey atiendo varios Model 3 con quejas de falta de potencia en verano. Cuando el termómetro pasa los 42°C, la batería se calienta y el BMS corta la entrega de torque para evitar degradación. También he visto casos de frenos pegados por el polvo de la carretera Monterrey–Saltillo; eso genera arrastre y el auto siente que pierde fuerza al acelerar. La solución es limpiar las pinzas y revisar el refrigerante de la batería.

Tengo un Chevy Bolt para Uber en Guadalajara. Cuando cargo en casa al 80% para cuidar la batería, los primeros 5 minutos siento que el acelerador responde menos. Es normal: el fabricante programa una limitación suave hasta que las celdas se estabilizan. Después de unos kilómetros, la potencia regresa. En subidas hacia Zapopan sí se nota la diferencia, pero con carga completa no hay problema.

Viajé de CDMX a Querétaro por la autopista México–Querétaro con un Kona Eléctrico. Al pasar los 110 km/h, el auto se ponía perezoso al pisar el acelerador para rebasar. El service me explicó que el limitador de velocidad estaba activado de fábrica para ahorrar batería. Lo desactivaron con el scanner y ahora acelera parejo hasta 140 km/h, aunque la autonomía baja unos 15 km.


