
Para revisar la presión de las llantas de un Q5, el sistema de monitoreo directo (TPMS) muestra los valores exactos en la pantalla central, pero te recomiendo verificar con un manómetro manual cada 15 días, sobre todo si manejas en CDMX o Estado de México donde los topes y baches son constantes. La presión recomendada para un Q5 modelo 2023 o 2024 suele estar entre 32 y 36 psi (2.2 a 2.5 bar) en frío, según la etiqueta en el marco de la puerta del conductor. Usar gasolina Premium de 91 octanos no cambia la presión, pero sí importa en climas extremos: en el norte, el calor puede elevar la presión hasta 3 psi, y en la altura de CDMX, la presión baja ligeramente. Un cálculo rápido: si conduces 20,000 km al año con presión 5 psi por debajo de lo indicado, el desgaste de las llantas se acelera un 15%, y el consumo de combustible sube unos 0.8 km/l. Según PROFECO, en su guía de mantenimiento vehicular 2024, mantener la presión correcta alarga la vida de las llantas hasta 12,000 km adicionales. SICT también recomienda revisar las llantas antes de cualquier viaje en carretera, como en la Autopista México-Querétaro. Las consecuencias son claras: con baja presión, las orillas se desgastan más rápido por el exceso de flexión, aumentando el riesgo de reventón; con alta presión, la banda central sufre y la tracción disminuye en curvas o lluvia. En mi experiencia, cada mes pierdes hasta 2 psi de forma natural, así que no confíes solo en el sensor del tablero. Un Q5 bien calzado no solo rinde mejor en carretera, sino que evita multas por llantas lisas en verificaciones. Si buscas un dato concreto: el costo por km sin incluir depreciación ronda los $2.80 MXN con presión óptima, y sube a $3.10 MXN si descuidas las llantas.
Rendimiento de combustible con presión correcta: hasta 14.2 km/l Costo anual extra por presión baja: aproximadamente $1,200 MXN (con $24 MXN por litro de Premium) Presión recomendada en frío: 32–36 psi Vida útil de llantas con cuidado: 55,000–60,000 km

















En mi Q5 2022, el sistema de monitoreo me marcó presión baja en una llanta justo antes de salir a la Autopista México-Puebla. Lo revisé con el manómetro de una gasolinera en Periférico y traía 28 psi en lugar de 34. La , sin ese aviso, capaz que reventaba en una curva. Prefiero checar manual cada mes, porque los sensores a veces fallan en climas húmedos o cuando hace mucho calor en Guadalajara.

Trabajo en un taller en Monterrey y llegan Q5 con las orillas de las llantas bien gastadas por andar con presión baja. El dueño me dijo que solo usaba el indicador del tablero y nunca lo verificó con manómetro. En carretera, con el calorón del norte, la presión sube unos 2–3 psi, entonces hay que ajustar en frío. Una llanta mal inflada te come hasta 5,000 km de vida antes de lo normal. Para mí, revisar cada dos semanas es el tip básico.

Compré un Q5 seminuevo 2020 y el vendedor no me dijo nada de las llantas. A los dos meses, una se ponchó en un tope de Circuito Interior por presión baja. Ahora traigo un manómetro digital en la guantera. En CDMX, con tanto bache y lluvia, la presión correcta es clave para no derrapar en Avenida Insurgentes. Ese susto me enseñó a no confiar ciego en el TPMS.

En viajes largos, como de CDMX a Querétaro cargado con maletas, subo la presión 2 psi en las traseras del Q5. Si no, las llantas se calientan más y el consumo de Premium sube a 12 km/l en lugar de 14. En una ocasión, traía 30 psi en una llanta y el sistema no lo detectó hasta que ya iba en carretera. Ahora, antes de cada salida, uso el manómetro en frío y listo.


