
Lo recomendable es dejar una abertura de 2 a 3 centímetros en al menos una ventanilla cuando duermas dentro del coche. Ese espacio permite la entrada de aire fresco y evita la acumulación de dióxido de carbono o monóxido de carbono, especialmente si el motor está apagado. En México, la PROFECO advierte que dormir con las ventanillas totalmente cerradas en un vehículo estacionado puede provocar hipoxia en menos de dos horas, sobre todo en zonas de alta altitud como la CDMX, donde el oxígeno ya es más escaso.
Para que tengas un cálculo práctico: el volumen interior de un sedán promedio como un Versa ronda los 2.8 metros cúbicos. Una persona consume aproximadamente 0.25 litros de oxígeno por minuto, lo que significa que en una hora el nivel de oxígeno dentro del coche baja un 5 % si no hay ventilación. Con una rendija de 2 cm, el flujo de aire natural renueva el aire cada 15 o 20 minutos, suficiente para mantener la concentración segura. La SICT también recomienda, en sus guías de viaje por carretera, estacionar en lugares abiertos y no encerrados para evitar intoxicaciones.
Dormir con el motor encendido es más riesgoso porque el escape puede filtrar monóxido de carbono al habitáculo. Si haces eso, además de la ventanilla abierta, debes usar el modo de ventilación exterior del aire acondicionado. En la práctica, la mayoría de los conductores mexicanos que he visto en grupos de Facebook optan por bajar el vidrio trasero unos 3 cm y poner una mosquitera para evitar insectos. También es clave elegir un lugar con vigilancia, como una gasolinera de turno o un estacionamiento público, para cuidar tus pertenencias.
Dejar 2 a 3 cm de espacio en la ventana es suficiente. No duermas con el motor encendido en espacios cerrados. Elige siempre un lugar abierto y con vigilancia.

Yo manejo de Monterrey a Nogales cada semana y duermo en la camioneta en paraderos. Siempre dejo la ventanilla del copiloto abajo unos dos centímetros, aunque haga frío. Un compa una vez se quedó dormido con todo cerrado y amaneció con dolor de cabeza horrible. Prefiero el aire fresco y perder un poco de calor.

Soy conductor de DiDi en Guadalajara y a veces me echo una siesta entre viajes. Bajo el vidrio de atrás unos 3 cm, pongo el aire en modo exterior y me aseguro de estacionar en un lugar con cámaras, como un Oxxo. Una vez casi me roban la cartera porque dejé la ventana muy abierta. El truco es la rendija justa: que circule el aire pero que no quepa una mano.

Cuando acampo en la sierra de Puebla, duermo en el coche con un mosquitero puesto. Abajo el vidrio 3 cm exactos y cierro bien las otras. Es mejor que usar el aire acondicionado toda la noche porque ahorras gasolina y no hay riesgo de intoxicación. En la montaña el frío ayuda a que no entre tanto polvo.

Una madrugada en CDMX me quedé dormido en el coche esperando a mi hermano en un estacionamiento. Casi me ahogo porque cerré todo por el ruido del Periférico. Ahora siempre dejo una rendija de 2 cm en la ventana del conductor. También pongo las llaves en el portavasos por si alguien tiene que abrir de emergencia. No hay que confiarse.


