
La cubierta de plástico que se encuentra debajo del volante se llama cubierta inferior de la columna de dirección o, más técnicamente, cubierta protectora de la columna de dirección. Esta pieza protege los mecanismos internos, como el interruptor de encendido, el mazo de cables y la propia columna de dirección, del polvo, la suciedad y posibles golpes accidentales de las rodillas del conductor. Aunque no es una pieza que se mencione a diario, si se daña, su reemplazo en un taller de la Ciudad de México puede costar entre $800 y $2,500 MXN, dependiendo del modelo del auto y si es original o genérica.
En México, la durabilidad de esta cubierta se ve afectada por las condiciones de manejo. Por ejemplo, en la CDMX, los baches, los topes constantes y el calor dentro del vehículo estacionado pueden hacer que los plásticos se vuelvan quebradizos. Un estudio de PROFECO sobre durabilidad de componentes interiores (2023) señala que las piezas de plástico expuestas a altas temperaturas tienen una vida útil promedio de 5 a 7 años, mientras que en zonas más templadas como Guadalajara puede extenderse un año más. La SICT, en sus guías de vehicular (2024), recomienda inspeccionar esta cubierta cada 20,000 km o al menos una vez al año, especialmente en vehículos con más de 80,000 km.
El costo de reemplazar la pieza, aunque parezca bajo, tiene un impacto en el costo total de propiedad (TCO). Si consideramos que un auto nuevo como un Nissan Versa (modelo 2025) cuesta alrededor de $350,000 MXN y que la cubierta se cambia dos veces en 10 años (una por desgaste y otra por daño), el costo acumulado de $4,000 MXN representa apenas el 1.1% del valor inicial. Pero si no se reemplaza, la entrada de polvo puede dañar el interruptor de encendido, cuya reparación cuesta entre $2,000 y $5,000 MXN, un gasto que se puede evitar.
Datos clave:

En mi Sentra 2018, esa cubierta de plástico se agrietó después de un año en la CDMX. Los topes y el sol hacen que el plástico se vuelva frágil. La cambié por una pieza de agencia, me costó $1,600 MXN. Un amigo mecánico dice que la original es más gruesa que las genéricas. La cubierta inferior de la columna de dirección es una pieza que se daña más en tráfico pesado.

Como mecánico en un taller de Guadalajara, he visto que en autos como el Onix o el Volkswagen Vento, la cubierta inferior se rompe por el uso de 4 o 5 años. El problema no es solo la pieza, sino que los tornillos de plástico se desgastan. Un cliente traía un Jetta 2019 y la cubierta estaba suelta, pero solo necesitaba unos amarres. En climas húmedos, como los de la costa, las piezas de plástico se vuelven más frágiles y propensas a romperse.

En el lote de seminuevos revisamos que la cubierta inferior esté firme. Si está floja o rota, es señal de que el auto tuvo algún descuidado. En un Kia K3 2022, una cubierta mal puesta hacía ruido en los topes. Cambiarla es barata, pero el cliente nota el detalle. Un interior con todas sus piezas, incluyendo las cubiertas plásticas, refleja un dueño cuidadoso.

En mi carro de DiDi, un Yaris 2021, esa cubierta se empezó a soltar a los 60,000 km. La aseguré con dos tornillos de metal que compré en la ferretería. En el tráfico del Periférico, los golpes la aflojan. Para un chofer de plataforma, cada detalle cuenta para mantener el vehículo en servicio. Uso gasolina Regular de 87 octanos y el rendimiento es de 15 km/l.


