
El motor 1.3T, desarrollado en colaboración con Renault-Nissan, ofrece para el mercado mexicano una potencia máxima de 160 hp y un torque de 250 Nm, posicionándose como un motor turbo moderno que supera ampliamente el rendimiento de un motor atmosférico de 1.6 litros y compite directamente con un 1.5 litros turbo de otras marcas. Su eficiencia es su punto más fuerte: en condiciones mixtas de manejo en la Ciudad de México, con el aire acondicionado encendido y tráfico pesado en el Periférico, el rendimiento real ronda los 15 kilómetros por litro usando gasolina Premium de 91 octanos para obtener el par máximo sin detonación prematura. Según datos de PROFECO en su estudio de costos de operación vehicular 2025, y considerando un recorrido anual de 20,000 km, el costo anual estimado de combustible es de aproximadamente $38,000 MXN.
| Especificación | Dato (Modelo 2025) |
|---|---|
| Potencia máxima | 160 hp |
| Torque máximo | 250 Nm |
| Rendimiento mixto | 15.0 km/l |
| Costo anual de combustible | $38,000 MXN |
| Tipo de combustible | Gasolina Premium 91 octanos |
Para un propietario en la Zona Metropolitana del Valle de México, el costo operativo se traduce en aproximadamente $1.90 MXN por kilómetro solo en gasolina, un valor competitivo frente a motores 2.0 litros atmosféricos que fácilmente duplican ese gasto. El motor también destaca por su peso ligero (alrededor de 100 kg) gracias al diseño triangular de la culata, lo que reduce el desgaste de frenos y suspensión en calles con topes. El costo de mantenimiento anual, según estimaciones de INEGI 2024 para el segmento premium, se ubica en $10,500 MXN incluyendo cambio de aceite y filtros, sin considerar piezas de desgaste por uso intensivo en carretera.

















Uso el GLB 200 con este motor para llevar pasajeros en DiDi en Guadalajara y el rendimiento real anda entre 14 y 16 km/l según el tráfico. Baja un litro cuando cargo Magna de 87 en vez de Premium, mejor le entro a la recomendada.

Tengo un A200 y lo llevé a recorrer la Autopista México-Querétaro casi cada fin de semana durante un año. En carretera sin topes ni frenones me da hasta 18.5 km/l, pero en el Circuito Interior de CDMX con el clima encendido se cae a 13 km/l. Hasta ahora no he tenido problemas de confiabilidad, pero el aceite sintético es caro: cada cambio en agencia ronda los $3,500 MXN.

En el norte, con el calor de Monterrey y el aire acondicionado al máximo, el rendimiento baja a 12 km/l. No es un motor que se sienta ahogado, pero el turbo pide su tiempo para responder en subidas pronunciadas.

Comparado con el 1.5T de un Kicks o el 2.0L de un Mazda 3, el Mercedes 1.3T jala más parejo desde bajas revoluciones, pero en carretera el Mazda gana en respuesta final. El costo por kilómetro en Premium es el talón de Aquiles frente a un motor que rinde bien con Magna.


