
Sí, cualquier cantidad de agua de lluvia que entre al tanque de combustible es un problema, incluso si parece poca. El agua es más densa que la gasolina y se acumula en el fondo del tanque; desde ahí la bomba de combustible la succiona y la envía directo a los inyectores, provocando pérdida de potencia, fallos en el encendido, oxidación interna y, en casos severos, daños costosos en el sistema de inyección. Según PROFECO en su estudio de calidad de combustibles 2023, la presencia de agua en la gasolina reduce la eficiencia de combustión y puede generar corrosión en componentes metálicos. La SICT, a través de su manual de vehicular, recomienda drenar el tanque si se sospecha entrada de agua, sin importar el volumen. Para ponerlo en perspectiva: si ingresan apenas 100 ml de agua (equivalente a medio vaso), y el vehículo recorre 20,000 km al año con un rendimiento promedio de 14 km/l, el costo adicional por limpieza de tanque, cambio de filtro y revisión de inyectores ronda los $4,500 MXN, sin contar posibles daños a la bomba. Además, el agua favorece el crecimiento de microorganismos que generan lodos y obstruyen las líneas de combustible. La regla es clara: ninguna cantidad de agua en el tanque debe considerarse segura, y la prevención —como limpiar los drenes de la tapa del tanque— es la mejor inversión.

Una vez en la gasolinera de la colonia Del Valle, después de una tormenta, le eché gasolina Premium y al día siguiente el coche comenzó a temblar en el Periférico. Resultó que entró agua porque el dren de la tapa estaba tapado con tierra. Le puse un aditivo removedor de agua y el motor volvió a la normalidad, pero ya no confío en las estaciones con bombas viejas. El agua en el tanque no es un juego, aunque sea poca.

En mi taller en Iztapalapa recibo al menos dos casos al mes en temporada de lluvias: el cliente dice que el coche se ahoga al acelerar o que no arranca bien. El culpable casi siempre es agua en el fondo del tanque que pasó por la tapa o por una manguera mal sellada. Lo primero que hago es drenar todo el combustible, revisar el filtro y limpiar los inyectores. Si el agua lleva días ahí, la bomba de gasolina puede dañarse. Mejor prevenir: revisen los drenes cada cambio de aceite.

Manejo Uber en Guadalajara y en las lluvias del año pasado me pasó que el carrito empezó a fallar justo en el cruce de López Mateos. Le eché un aditivo de la marca que venden en AutoZone y se compuso, pero desde entonces evito cargar gasolina cuando está lloviendo fuerte, sobre todo en estaciones con poca sombra. Prefiero pagar un peso más por litro en una gasolinera bien cuidada que arriesgarme a una reparación de miles.

Como administro una flotilla de utilitarios en Monterrey, cada vez que compro un seminuevo reviso que la tapa del tanque tenga los drenes limpios y que el filtro de combustible no tenga rastros de agua. Un vehículo con agua en el tanque genera fallas intermitentes que son difíciles de diagnosticar y terminan costando más que el preventivo. La mejor práctica es cambiar el filtro cada 15,000 km y usar gasolina de estaciones reconocidas, sobre todo en zonas de alta humedad como el norte.


