
Sí, subir una SUV a la banqueta puede dañar seriamente el vehículo, especialmente si no se hace con la técnica adecuada. El golpe seco deforma el neumático, puede fracturar la capa interna de la carcasa y generar un bulto en la banda de rodadura que aumenta el riesgo de reventón. Además, el rin suele rayarse o doblarse al contacto con el bordillo, y la suspensión —con sus brazos, bujes y amortiguadores— recibe una carga lateral que no está diseñada para soportar. En un estudio de PROFECO sobre desgaste prematuro de llantas en México (2023), se identificó que el impacto contra banquetas es una de las causas más frecuentes de daños internos no visibles en neumáticos de SUV. Por su parte, la SICT ha documentado en sus reportes de vial que las elevaciones mal sorteadas pueden provocar pérdida de control si el neumático falla en carretera.
Para dimensionar el costo real, consideremos un SUV típico como la Nissan X-Trail o la Toyota RAV4 modelo 2025. Si al subir una banqueta de 15 cm de alto se daña un neumático, el cambio de una sola llanta cuesta entre $2,800 y $4,500 MXN, más la mano de obra. Si además el rin se ondula, la reparación ronda $600 a $1,200 MXN. Pero el daño más caro es el de suspensión: un brazo de control doblado puede costar $3,500 MXN solo la pieza, sin instalación. Haciendo el cálculo, un solo incidente mal ejecutado puede generar un gasto inmediato de $7,000 a $10,000 MXN. Si lo extrapolamos a 20,000 km recorridos al año, el costo operativo extra por cada banqueta mal tomada equivale a unos $0.35 MXN por km adicionales, solo en reparaciones directas, sin contar la depreciación por desgaste anormal.
| Componente afectado | Costo típico de reparación (MXN) |
|---|---|
| Neumático (cambio) | $2,800 – $4,500 |
| Rim (enderezado) | $600 – $1,200 |
| Brazo de suspensión | $3,500 – $5,000 |
| Amortiguador (par) | $4,000 – $7,000 |

Tengo una Seltos 2023 y una vez, en la colonia Roma, calculé mal la altura de la banqueta. Subí a unos 15 km/h y sentí un trancazo seco. Al día siguiente la llanta delantera derecha tenía un bulto del tamaño de una nuez. La tuve que cambiar. El mecánico me dijo que la lona interna se rompió por la compresión. Desde entonces, siempre busco entradas de cochera o bajadas de rampa, aunque tenga que dar la vuelta.

Trabajo en un lote de seminuevos en el Estado de México y es muy común que lleguen SUVs con el brazo de suspensión del lado derecho doblado. Casi siempre es de subir banquetas en la calle, sobre todo en zonas con topes muy altos como en Ecatepec. Una X-Trail con ese daño pierde hasta $15,000 MXN de valor en la reventa porque el comprador nota que la dirección no queda centrada. Mi consejo: si no tienes rampa, mejor estaciónate media cuadra más lejos.

Uso mi RAV4 híbrido para DiDi en Guadalajara. Las banquetas aquí son traicioneras, unas altas y otras bajas. Aprendí a la mala: si subes muy rápido, el rin se dobla y luego la llanta pierde aire. Mejor bajas la velocidad, pones la llanta de frente y subes con el motor, no con inercia. Así no dañas la suspensión y el desgaste de llantas es más parejo.

En las carreteras de Nuevo León, sobre todo en la autopista Monterrey–Saltillo, he visto SUVs con llantas reventadas porque el conductor venía de una banqueta mal tomada y el bulto ya estaba ahí. La Guardia Nacional Carreteras revisa los neumáticos en los operativos y te puede infraccionar si la llanta tiene deformaciones visibles. Además, una suspensión dañada afecta el control en curvas a 110 km/h. No vale la pena arriesgarse.


