
Sí, una presión de neumáticos de 280 kPa (kilopascales) es demasiado alta para la mayoría de los autos de pasajeros en México, como un Versa, Chevrolet Aveo o Volkswagen Jetta, y en condiciones de calor extremo o carga ligera sí aumenta el riesgo de reventón, aunque el neumático en sí aguante hasta 350 o 420 kPa de presión máxima. La clave está en que 280 kPa, que equivale aproximadamente a 40 PSI, supera con creces el rango seguro recomendado por los fabricantes, que suele estar entre 220 y 250 kPa (32 a 36 PSI) para autos compactos y sedanes. Conducir así provoca un desgaste acelerado del centro de la banda de rodamiento, reduce la superficie de contacto con el asfalto y hace que el neumático sea más vulnerable a reventar al golpear un tope, un bache o una piedra en carretera, especialmente en rutas como la Autopista México–Querétaro o el Periférico de la CDMX, donde el pavimento alcanza temperaturas superiores a 50 °C en verano.
| Presión de neumático (kPa) | Equivalente en PSI | Riesgo de reventón en clima cálido (CDMX) | Desgaste típico |
|---|---|---|---|
| 220 – 250 (recomendado) | 32 – 36 | Bajo, dentro del margen de seguridad | Uniforme |
| 280 (sobreinflado) | 40 – 41 | Alto, sobre todo en carretera con carga | Centro de la banda |
Si aplicamos un cálculo de costo operativo: un juego de cuatro neumáticos bien inflados (a 240 kPa) dura en promedio 50,000 km en condiciones mixtas de CDMX. Con 280 kPa, la vida útil se reduce a unos 35,000 km por el desgaste central. Eso significa que cada 100,000 km recorridos, el sobreinflado te obliga a cambiar un juego adicional de neumáticos, lo que representa un gasto extra de $4,800 a $10,000 MXN sin contar la mano de obra ni el riesgo de un reventón en carretera. La PROFECO, en sus estudios de seguridad vial, y la SICT (Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes) recomiendan revisar la presión en frío al menos una vez al mes y ajustarla según la etiqueta del vehículo, no según la presión máxima grabada en el costado del neumático.

Yo traigo un Versa 2024 y llevo meses usando 240 kPa en las cuatro llantas, como dice la calcomanía de la puerta. Una vez, por error, el del servicio le puso 280 kPa y en el Periférico, a medio día con el asfalto hirviendo, sentí el volante muy nervioso y el coche brincaba en cada tope. Me bajé la presión al toque. 280 kPa es exagerado para un sedán en CDMX, a menos que lleves carga pesada todo el tiempo.

En el taller donde trabajo, cada semana nos llegan autos con las llantas a 280 o 300 kPa porque el dueño cree que así ahorra gasolina. Les explico que para un Onix o un Kia K3, esa presión solo acelera el desgaste del centro de la banda y, en carretera, con


