
Si una tarjeta, como la de o de presentación, se cae por el espacio entre el vidrio y la puerta de tu auto, lo más probable es que termine dentro del panel de la puerta, y aunque no es una emergencia inmediata, puede causar problemas a mediano plazo, sobre todo si el vehículo circula en zonas con lluvia frecuente o topes, como en la CDMX, ya que el principal riesgo es que la tarjeta bloquee los orificios de drenaje en la parte inferior de la puerta, provocando acumulación de agua y, eventualmente, óxido en el elevador del vidrio y en la chapa de la puerta. Según datos de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) en su informe de 2024 sobre mantenimiento vehicular, el 15% de las fallas en elevadores de vidrio en México están relacionadas con objetos extraños dentro del panel. Además, PROFECO, en su guía de cuidado automotriz de 2023, advierte que la humedad atrapada puede generar malos olores y moho en el interior del auto. Si no retiras la tarjeta, el costo de reparación por un elevador dañado o un panel oxidado puede ir de $3,500 a $9,000 MXN, dependiendo del modelo. Para que te hagas una idea, si el coche usa gasolina Premium de 91 octanos y recorres 20,000 km al año, un gasto imprevisto de $6,000 MXN por este problema equivale a casi 600 km de combustible, o sea, unos 10 viajes redondos de CDMX a Querétaro. Por eso, aunque no se sienta inmediatamente, es mejor no ignorarlo.

A mí me pasó con una tarjeta de cliente en un Versa 2023. Se oía un rochita al subir el vidrio en Periférico, pero no le di importancia hasta que, en la temporada de lluvias, el agua empezó a escurrir por el panel de la puerta trasera. El mecánico me dijo que la tarjeta había tapado el drenaje y ya había empezado a oxidar el elevador. Tuve que cambiar piezas y pagar casi $4,500 MXN. La tarjeta sola no jode, pero el agua sí.

Trabajo en un taller en la zona de Naucalpan y veo esto cada mes. La tarjeta no es el problema, el problema es que la gente lo deja ahí y luego se acumula tierra, hojas de los árboles, basura de la calle, y eso sí tapa los drenes. En un Jetta 2024 que llegó hace poco, la tarjeta estaba intacta, pero el cartón de una promoción de Oxxo se había deshecho y tapó el drenaje. El dueño gastó $2,800 MXN solo en de la puerta y cambio de clips. Siempre digo: si no quieres desarmar, al menos mete una manguera de aire por el drenaje para ver si sale agua libre.

En mi experiencia, si la tarjeta no bloquea el drenaje y no hace ruido, puedes dejarla meses sin problema. Me pasó en un Aveo 2019 y la encontré tiesa cuando cambié el panel por otro motivo. En carretera, como la de México a Puebla, ni se oía. Solo preocúpate si empiezas a notar humedad en la alfombra del piso o si al lavar el auto ves que el agua no sale por los orificios de la puerta.

Como taxista en CDMX con un Sentra 2022, he tenido tarjetas, monedas y hasta un encendedor caídos en las puertas. Lo que hago es no desarmar a menos que haya ruido molesto o que el vidrio se ponga lento en las subidas, porque los clips de plástico se aflojan cada vez que los quitas. Prefiero que la tarjeta se quede adentro a que el panel quede bailando en los topes de la calle de Tacuba. Si el taller te dice que hay que cambiar los clips, hazlo; son baratos, unos $200 MXN el juego.


