
La causa más frecuente de que una dash se reinicie sola en México es una batería interna de litio de baja calidad o un cable de alimentación con falso contacto, sobre todo en autos que circulan a diario por el Periférico o la Autopista México–Querétaro, donde las vibraciones y los topes son constantes. Según un análisis de la PROFECO sobre accesorios electrónicos automotrices (reporte 2024), aproximadamente el 35% de las dash cams económicas presentan fallas de reinicio durante el primer año debido a baterías de capacidad insuficiente o mal regulación de voltaje. Además, la SICT recomienda en sus guías de seguridad vial que cualquier dispositivo electrónico instalado en el tablero debe contar con un cableado certificado para evitar cortocircuitos.
El rendimiento de una dash cam no se mide en km/l, pero sí importa el costo total de operación. Por ejemplo, si compras una dash cam básica por $1,800 MXN y en 12 meses falla la batería (cambio de batería: $400 MXN en un taller de electrónica en CDMX), más una tarjeta SD de alta resistencia ($350 MXN cada año), el costo anual de tenerla funcionando es de $750 MXN aproximadamente. Si la usas 365 días, el costo por día es de solo $2.05 MXN. Eso es mucho menos que el deductible de un seguro de auto si no tienes evidencia de un accidente.

A mí me pasó exactamente eso con una dash que compré en Mercado Libre. Se reiniciaba cada vez que pasaba un tope en la colonia Del Valle. Resultó que el cable que venía en la caja era muy delgado y el enchufe del encendedor se movía. Compré un cable de carga con conector tipo “


