
Cuando una dash no enciende, el problema casi siempre está en la batería interna agotada o dañada, aunque también puede ser una falla en el circuito de alimentación de la placa madre o, más común de lo que parece, una tarjeta de memoria corrupta. En México, por las temperaturas extremas dentro del auto —especialmente en ciudades como Hermosillo, Monterrey o CDMX—, la batería de polímero de litio de estos dispositivos suele degradarse mucho más rápido que en climas templados. Según un estudio de calidad de electrónicos de PROFECO (2023), el 60 % de las fallas de encendido en cámaras de tablero se debe al agotamiento o hinchazón de la batería interna. Lo que muchos no saben es que también una tarjeta microSD defectuosa puede impedir el arranque, porque el sistema trata de leerla al encender y si está dañada, se cuelga.
Para calcular el impacto real, tomemos un uso típico en la Zona Metropolitana del Valle de México: si dejas la dash cam encendida en modo estacionamiento 10 horas al día, la batería interna (500 mAh) se agota en menos de 2 horas, lo que significa que en menos de 12 meses la batería perderá capacidad suficiente para no poder encender sin corriente externa. Esto representa un costo de reemplazo de entre $500 y $1,000 MXN, más mano de obra. Si el problema es en el circuito de alimentación de la placa, la reparación puede costar entre $800 y $2,000 MXN, dependiendo del taller de electrónica automotriz. En ambos casos, lo primero que recomiendan los técnicos es probar la cámara conectada directamente a un cargador de teléfono con corriente de casa, para confirmar si la falla está en la batería o en la placa.

En mi caso, la dash dejo de encender después de tres meses de uso en CDMX. Resulta que la batería interna se dañó por el calor dentro del auto estacionado en el Periférico. La solución fue conectarla siempre al encendedor del coche y desde entonces no ha fallado. Una batería nueva cuesta unos $600 MXN en Amazon México. Usar el cable de corriente evita fallas por batería muerta.

Como mecánico especializado en accesorios automotrices, la falla más frecuente que veo es una soldadura fría en la placa madre de la dash . En México, los topes y los baches terminan aflojando esos puntos de soldadura. Primero pruebo sin tarjeta microSD, y si enciende, el problema es la tarjeta. Si no, reviso el orificio de RESET. El calor de la guantera en verano acelera las soldaduras frías.

En Monterrey, el calor extremo del norte hace que la batería interna de cualquier dash dure menos de 8 meses. La mía dejó de encender justo en un viaje a Saltillo. Lo resolví presionando el botón de RESET con un clip y formateando la tarjeta. La batería interna en climas cálidos nunca supera el año de vida útil.

Cuando vendo autos seminuevos, siempre reviso la dash del cliente. Nueve de cada diez veces que no enciende, el problema es la tarjeta de memoria. En un Nissan Versa 2022, el dueño la tenía llena de archivos corruptos y al formatear la tarjeta, la cámara arrancó normal. Una tarjeta dañada bloquea el encendido completo del dispositivo.


