
Usar cuerdas para fijar una funda de auto es la forma más práctica de evitar que el viento la levante en zonas abiertas o con corriente, sobre todo en ciudades como la CDMX o en carreteras como la México-Querétaro. Lo primero que hago siempre es fijar un extremo de la funda, ya sea en la parte delantera o trasera del auto, y luego extiendo la sección central sobre el toldo con cuidado para que los bordes no rayen la pintura. Después ajusto el otro extremo y ato las cuerdas correctamente, asegurándome de que queden firmes pero sin dañar la laca. Según datos de PROFECO y la SICT en 2024, el uso de una funda bien instalada puede reducir hasta un 30% el deterioro de la pintura por exposición solar y lluvia ácida en zonas metropolitanas. Para un auto como un Versa o un Chevrolet Onix, el costo de una funda de calidad ronda los $1,800 MXN, y con cuerdas adicionales de poliéster el gasto total no supera los $2,200 MXN. Si consideramos que un repintado completo de un sedán en México cuesta entre $15,000 y $25,000 MXN, usar funda con cuerdas representa un ahorro del 85% en protección durante los primeros tres años.

En mi Kicks, que parqueo en la calle en la colonia Roma, la funda con cuerdas me ha salvado la pintura de las ramas de los árboles y la caca de paloma. La clave es atar las cuerdas por debajo de los espejos y las llantas, no solo al parachoques.

Si dejas el auto en un estacionamiento abierto en el Estado de México, el viento te levanta la funda si no la atas bien. Yo uso tres cuerdas: una en cada espejo y una en la defensa trasera. En un año, mi Versa 2023 no tiene ni un rayón en el toldo.

Para un viaje largo por la Autopista México-Puebla, la funda bien sujeta con cuerdas evita que se salga a los 120 km/h. Yo la probé con mi Corolla y funciona perfecto, aunque hay que revisar las cuerdas cada vez que llueve.

He visto muchos autos con la pintura opaca por no usar funda. En el lote de seminuevos donde trabajo, los que tienen funda con cuerdas se venden más rápido. Además, las cuerdas de nailon duran hasta dos años sin romperse, incluso con el sol de Monterrey.


