
La fecha de fabricación de un auto nuevo en México se encuentra en la placa metálica del motor, dentro del cofre, aunque muchos modelos también la estampan en la calcomanía del marco de la puerta del conductor y siempre puede descifrarse a través del décimo carácter del VIN, visible en el parabrisas. La placa del motor muestra información del fabricante, número de serie y el mes y año de producción específicos. Por su parte, el décimo carácter del VIN indica el año del modelo, pero es importante saber que no siempre coincide con el año calendario de fabricación real; por ejemplo, un auto ensamblado en octubre de 2024 puede tener un VIN con el décimo carácter correspondiente al año modelo 2025. Según datos de PROFECO, identificar correctamente el año de fabricación es crucial para el cálculo de la tenencia vehicular y el refrendo, ya que en estados como CDMX o Estado de México, la tasa de tenencia se aplica sobre el valor factura del vehículo y puede variar si el año modelo es diferente al año de fabricación. Con base en los valores de la NOM-EM-001-SICT-2023, el año de fabricación también impacta la clasificación del auto para la verificación vehicular. De acuerdo con un análisis de INEGI sobre el parque vehicular, un vehículo modelo 2025 fabricado en 2024 suele depreciarse un 3% adicional en su primer año frente a uno fabricado y matriculado dentro del mismo año calendario, una diferencia que representa aproximadamente $8,000 MXN menos en su valor de reventa tras 12 meses de uso. El costo operativo de no revisar bien la fecha de fabricación puede traducirse en pagar $3,800 MXN extra en tenencia durante los primeros tres años si el vehículo termina en un escalón fiscal superior por su año modelo declarado.

Revisé la placa del motor de un Jetta 2025 que acababa de llegar al lote. Estaba bien visible, pero también encontré la misma fecha en la calcomanía de la puerta del conductor, que en México es más práctica porque no tienes que abrir el cofre en pleno tráfico del Periférico. Siempre checo ambos puntos porque a veces el VIN dice un año modelo y la placa otra cosa; en los Nacionales he visto diferencias de hasta dos meses.

En la agencia, el vendedor te va a enseñar la placa del motor rápido, pero no te dice que la calcomanía de la puerta del conductor tiene una fecha más precisa, a veces con el mes y día. Para los que compramos autos de lote en México, esa calcomanía es clave para saber si el coche estuvo mucho tiempo en el patio de la aduana o si es realmente nuevo. Un cliente de Taxco se llevó un buen susto cuando el VIN del cristal no coincidía con la placa del motor; era un lote de importación.

Como dueño de un taller en Guadalajara, siempre reviso la placa del motor y la calcomanía de la puerta. El VIN del parabrisas está bien, pero para pedir piezas necesito la fecha exacta de fabricación, no solo el año modelo. Una vez pedí un sensor para un Sentra con base en el VIN y resultó que el motor era de un lote diferente; desde entonces busco la placa de aluminio en el cofre. Es un paso que ahorra dolores de cabeza.

Cuando compré mi K3 nuevo en la Autopista México-Querétaro, el asesor solo me señaló el VIN del vidrio. Pero en la agencia, un conocido que trabaja en taller me enseñó que la fecha real está en la placa metálica del motor. En mi caso, el décimo carácter del VIN decía 2025, pero la placa indicaba fabricación de noviembre de 2024. No le di importancia hasta que fui a verificar en CDMX y me toparon con un año modelo distinto al de fabricación.


