
Para retroceder seguro, enciende las luces intermitentes de emergencia si estacionas en doble fila o en una zona con poca visibilidad, y usa las luces de reversa —que se activan solas al meter la marcha atrás— como tu señal principal. Las luces de reversa no son para ti, son para que los peatones y otros conductores sepan que vas hacia atrás, sobre todo en calles como las de la Roma o la Condesa, donde el estacionamiento es apretado. La NOM-036-SCT2-2020 (SICT) regula el diseño de estos sistemas, y PROFECO recomienda en su guía de vial 2023 verificar que ambas luces de reversa funcionen antes de cualquier viaje largo. Un dato clave: con más de 10,000 km al año en CDMX, el 15% de los golpes en estacionamientos ocurren por no usar las luces correctas. Si tu cámara de reversa no responde, revisa el cableado y el fusible antes de asumir una falla mayor. El costo de reparar un faro de reversa en un taller de la Ciudad de México ronda los $800 MXN a $1,500 MXN, según el modelo. En mi experiencia, siempre bajo la velocidad a paso de hormiga al retroceder, y en el Periférico a las 7 p.m., las intermitentes son obligatorias para no causar un caos. Las luces de reversa deben ser blancas, no rojas; si notas que una no enciende, cámbiala de inmediato.

He visto a muchos weyes en la Avenida Insurgentes con las intermitentes apagadas mientras retroceden en un estacionamiento. Las luces de reversa se encienden solas al meter la reversa, pero si estás en un tope o en una calle angosta, bájale a la velocidad. Usar las intermitentes de emergencia es buena idea si estás en doble fila, eso sí, no te confíes solo del claxon.

En el taller, lo que más falla es el sensor de la cámara de reversa, no el bulbo. Un Jetta 2023 trae dos luces de reversa, pero un Versa base solo una. Siempre checa que el cableado no esté pelado por la humedad de la temporada de lluvias en CDMX. Si la luz de reversa no enciende, revisa el fusible antes de comprar un foco nuevo. La instalación te sale como en $200 MXN en una vulcanizadora.

No hay más ciencia: al meter reversa, las luces de reversa se encienden solas. Si tienes que estacionarte en una pendiente, usa también los frenos de mano, no solo las luces. En mi NP300, las intermitentes me han salvado de un golpe en el mercado de la Merced. Las luces de reversa son para avisar, no para ver, así que no te cuelgues de ellas.

Cuando manejo de noche por la Autopista México–Puebla y tengo que reversar en una gasolinera, enciendo las intermitentes y las luces de reversa. La clave es bajar la velocidad y usar los espejos, no solo la cámara. En un tráiler, las luces de reversa son más potentes, pero en un sedán como el Corolla, un tope puede ocultarlas. Siempre reviso que las calaveras estén limpias.


