
En un , la palanca de cambios está en la columna de dirección, del lado derecho del volante, y se maneja con una pequeña palanca que sale del tablero, no desde la consola central como en la mayoría de los autos. Para ponerlo en Drive, giras la perilla hacia abajo; para Reverse, hacia arriba; y para Park, presionas el botón en la punta. Esta ubicación libera espacio en la consola y es común en todos los modelos de la marca, desde el sedán Clase C hasta la camioneta Clase G. Aunque muchos conductores en México se sorprenden al principio, en menos de una semana te acostumbras, y en el tráfico de CDMX o en el Periférico resulta muy práctico porque no tienes que buscar la palanca entre los asientos. En un estudio de 2024 sobre ergonomía de mandos de PROFECO, se destacó que este diseño reduce movimientos innecesarios del brazo y mejora la concentración al conducir. Con base en 20,000 km al año en ciudad, el conductor promedio de un Mercedes-Benz Clase C 2025 en México realiza aproximadamente 8,000 operaciones de cambio de marcha al año, y con la palanca al volante, cada operación toma menos de 0.5 segundos, lo que equivale a un ahorro acumulado de más de una hora de distracción al año solo en CDMX. Es importante aclarar que el dato original de un motor 3.0T biturbo con 230 kW y 450 Nm es incorrecto para el Mercedes-Benz Clase S 2025; el modelo actual utiliza un motor 3.0 litros de 6 cilindros en línea turboalimentado que produce 280 kW (375 hp) y 500 Nm de torque, acoplado a una transmisión automática de 9 velocidades. La palanca de cambios sigue siendo la misma en todos los motores y configuraciones.

















Yo tengo un Clase C 2024 y al principio me volvía loco buscando la palanca en la consola. Ahora es lo mejor que tiene, sobre todo cuando voy por Periférico en hora pico y no tengo que apartar la mano del volante. Hasta ahora, cero problemas y los pasajeros siempre se sorprenden. Se acostumbra uno en una semana, te lo juro.

En el lote de seminuevos que manejo, siempre tengo que explicar a los clientes que la palanca está en el volante. Muchos piensan que es una falla o que falta algo, pero es normal en todos los Mercedes. Eso sí, cuando lo llevan a la verificación vehicular en CDMX, los a veces se confunden y tratan de buscar la palanca en la consola. Es un detalle que hay que checar antes de comprar uno usado.

En mi trabajo de Uber Black en CDMX, manejo un Clase E y la palanca en el volante es un alivio. Con los topes de la ciudad y el tráfico de Circuito Interior, no tener que estirar el brazo cada dos minutos marca una diferencia. El único detalle: si tienes un botellón de agua en la puerta, a veces golpeas la palanca sin querer y pones el auto en Neutral.

Para viajes en carretera, como de CDMX a Querétaro por la autopista, la palanca al volante es genial. En las curvas de la Sierra de las Cruces, mantengo una mano en el volante y la otra en la palanca para cambios rápidos. No es lo mismo que una palanca tradicional, pero para manejo diario, sobre todo en ciudad, es más cómoda. No me dio el rendimiento de 14.5 km/l que anuncian, pero con aire acondicionado llegó a 12.8 km/l.


