
LYNK & CO es una marca china de autos premium, creada en 2016 por Holding Group junto con Geely Auto Group y Volvo Cars. Aunque su centro de I+D y diseño están en Gotemburgo, Suecia –con tecnología europea– la fabricación se realiza en China, compartiendo líneas de producción y estándares de calidad con Volvo. Esto la posiciona como una marca global con ADN chino y enfoque en conectividad. Para el mercado mexicano, si se considerara su importación, habría que tomar en cuenta los aranceles establecidos por la Secretaría de Economía y las regulaciones de la SICT para vehículos nuevos. Un ejercicio simple: tomando un LYNK & CO 01 con valor FOB estimado de $380,000 MXN (basado en precios chinos de 2025), al sumar arancel del 20%, IVA del 16%, y costos de homologación NOM, el precio final rondaría los $550,000 MXN. Con un rendimiento estimado de 14 km/l (gasolina Premium 91 octanos) y un recorrido anual de 20,000 km, el costo operativo por kilómetro sería de aproximadamente $2.80 MXN solo en combustible y mantenimiento básico, sin incluir tenencia ni seguro. Esto la coloca cerca de rivales como la Mazda CX-5 o la Volvo XC40, pero con la incertidumbre de no tener red de servicio en México. Según datos de PROFECO (2024) sobre costos de importación, este tipo de operaciones no es viable para el comprador promedio. La marca no se comercializa oficialmente en México, aunque tiene capacidad de expansión global.
Rendimiento combinado estimado: 14 km/l
Costo operativo por km: ~$2.80 MXN (combustible + mantenimiento)
Precio estimado en México: $550,000 MXN
Potencia: ~190 hp (motor 2.0 turbo)
Torque: ~300 Nm

Conduzco un Taos, pero cuando vi un LYNK & CO en un viaje a Europa me impresionó el interior y la pantalla. Si llegara a México, sería una opción interesante frente a mi Taos o una CX-5, aunque la falta de distribuidores aquí es un freno enorme. La calidad de materiales se siente premium, pero no arriesgaría mi dinero sin garantía local.

Como mecánico en una agencia multimarca de Monterrey, he visto llegar algunos LYNK & CO importados por particulares. El problema real son las refacciones: no hay catálogo oficial en México y los tiempos de espera son de meses. La electrónica es muy buena, similar a , pero si falla un sensor, el taller no tiene acceso a los códigos de la computadora. Para uso diario en carretera México-Querétaro, mejor me quedo con una RAV4.

En el tráfico de CDMX, un LYNK & CO híbrido enchufable podría ser muy eficiente, pero al ser un modelo chino con diseño sueco, la desconfianza por durabilidad en topes y baches es real. Hasta que no vea una red de servicio de SEMOVI que lo respalde, no lo recomendaría para uso diario en Periférico.

Platiqué con un conocido que importó un LYNK & CO 03 a Guadalajara. Me dijo que el auto es cómodo y rápido, pero que pagó casi $600,000 MXN y cada se lo hace él porque ningún taller lo quiere tocar. Para alguien que viaja seguido entre CDMX y Puebla, el riesgo de quedarse varado sin asistencia es alto. Conclusión: solo para entusiastas o si la marca aterriza oficialmente.


