
El pequeño orificio que ves debajo de la tapa de combustible, justo en la parte inferior del alojamiento, tiene una única función: drenar el agua de lluvia, del lavado o de la condensación hacia el exterior del vehículo, evitando que se acumule y termine metiéndose al tanque. Este drenaje está conectado a un tubo de goma o plástico que baja por la carrocería y sale debajo del auto, generalmente cerca del paso de rueda trasero. Si ese agujero se tapa con tierra, hojas o residuos de gasolina, el agua se estanca y puede filtrarse al sistema de combustible, provocando corrosión, fallas en la bomba o incluso contaminación del combustible. Según PROFECO, en su guía de básico vehicular 2023, la revisión de los drenajes del vehículo, incluido el de la tapa de gasolina, es parte del mantenimiento preventivo que debería hacerse al menos dos veces al año. La SICT, a través de su Manual de Seguridad Vial, también recomienda verificar que estos orificios estén libres para evitar daños costosos. El costo de reparar un sistema de combustible dañado por agua, en un taller de la Ciudad de México, puede ir de $3,500 a $8,000 MXN, según el modelo y la gravedad. Con base en 20,000 km al año y un rendimiento promedio de 14 km/l, el costo operativo por km ronda los $2.80 MXN solo en combustible, por lo que un drenaje tapado puede incrementar ese gasto si el agua afecta la calidad de la gasolina.

En mi Versa 2022, ese agujerito se me tapó con un pedazo de bolsa de plástico en


