
Si el agua entra al tubo de escape, lo primero es revisar si el motor sigue encendido o si ya se apagó. Si solo fue una salpicadura al pasar un charco en Periférico o en Avenida Insurgentes, por lo general no pasa nada: el escape tiene curvas y la presión de los gases evita que entre líquido al motor. Pero si cruzaste un encharcamiento profundo —por ejemplo, en el paso a desnivel de Circuito Interior durante una tormenta— y el motor se detuvo, no intentes encenderlo otra vez. Arrancarlo con agua en los cilindros puede doblar bielas, dañar pistones o partir la culata; una reparación así cuesta entre $30,000 y $60,000 MXN según el taller y el modelo del auto.
La recomendación de PROFECO en sus guías de vial es clara: si el motor se apaga al cruzar agua, llama a tu seguro de auto o a una grúa de la Guardia Nacional Carreteras. No uses métodos caseros como girar el motor con el acelerador a fondo. Una vez que el vehículo esté en un taller, el mecánico deberá retirar las bujías, girar el cigüeñal para expulsar el agua, cambiar el aceite y el filtro, y revisar el sistema eléctrico. Según datos de la SICT, los daños por hidroplaneo e inundaciones representan cerca del 12% de las fallas mecánicas en la temporada de lluvias en el Valle de México.
Para que te des una idea del costo: si tu auto vale $350,000 MXN y la reparación por agua en el motor llega a $45,000 MXN, ese gasto equivale al 12.8% del valor del vehículo —casi lo mismo que pagar tres años de tenencia en CDMX. Por eso es mejor prevenir: si ves agua que cubre más de la mitad de la llanta, mejor da la vuelta o espera a que baje el nivel.

A mí me pasó en el estacionamiento de un centro comercial en Santa Fe durante una tormenta del año pasado. El agua subió y el escape quedó sumergido unos segundos. El coche no se apagó, pero al día siguiente sonaba raro. Lo llevé con el mecánico y solo tenía agua en el silenciador; la sacó con un taladro y listo. Desde entonces evito estacionarme en zonas bajas cuando llueve. Un dato: si el motor prende y el escape suena burbujeante, no es grave todavía, pero hay que drenarlo pronto.

Cuando me llega un auto con agua en el escape, lo primero es quitar el tubo de desagüe del silenciador o inclinar el coche para que drene. Si el motor no se apagó y el agua entró por un charco, normalmente alcanza con cambiar el aceite y limpiar el sistema de admisión. Pero si el conductor intentó encenderlo mojado, ya vi motores con bielas dobladas en un Versa y un Jetta. Reparar eso sale más caro que cambiar el motor usado. Mi consejo: si el agua llegó al filtro de aire, no intentes nada, pide grúa.

Trabajo de Uber en Guadalajara y en temporada de lluvias me tocó pasar una avenida inundada en Zapopan. El agua llegó al escape pero el carro no se apagó. Lo peor fue que el tapete quedó empapado y olía a humedad por semanas. Si manejo DiDi, no arriesgo: mejor cancelo el viaje o me desvío. Prefiero perder el viaje que pagar una reparación de motor. Un tip: si el agua está quieta y no ves ondas, mejor no pases, aunque otros autos lo hagan.

En la autopista México–Puebla, después de una tormenta, el agua acumulada en un carril bajo me cubrió el escape por completo. Iba a 60 km/h y el motor empezó a fallar. Alcancé a salir a la orilla; no lo apagué, solo esperé a que saliera el vapor por el escape. La computadora del auto se puso en modo seguro, pero al rato se normalizó. Lo llevé al taller y solo tenía condensación. Eso sí, desde entonces reviso los topes y baches antes de cruzar cualquier charco grande.


