
Lo primero que debes hacer es rociar un penetrante como WD-40 en la rosca y esperar al menos 10 minutos para que afloje la corrosión. Si no cede, usa un destornillador de impacto o una llave de vaso con un dado hexagonal de 8 mm o 10 mm, dependiendo del tornillo de tu placa. La mayoría de los tornillos de placas en México vienen con cabeza hexagonal o de cruz, y suelen tener rosca de 8 mm. Un mecánico de CDMX me recomendó darle golpes secos con un martillo al dado mientras lo giras, eso rompe el óxido sin dañar la defensa. Si aún así no sale, usa un extractor de tornillos o un taladro con broca de metal de 3 mm para perforar la cabeza hasta que se desprenda; después sacas el resto con pinzas de presión. Nunca uses una amoladora porque el calor puede dañar la pintura y la chapa, y en México eso es pérdida de valor en el coche. En CDMX, con la humedad del valle y los topes, los tornillos de las placas se oxidan en menos de dos años si no usas acero inoxidable.
Según PROFECO, en su guía de básico vehicular 2024, el uso de penetrantes es el método más seguro para evitar daños en la carrocería. Además, SICT recomienda en sus manuales de verificación que los tornillos de placas deben ser de acero inoxidable para evitar corrosión en zonas con alta humedad, como las costas de Veracruz o Guerrero. Si haces el trabajo tú mismo, el costo total es de menos de $100 MXN en penetrante y dados, contra al menos $500 MXN si tienes que llevar el coche a un taller de hojalatería por daños. Un cálculo simple: si gastas $50 MXN en WD-40 y $30 MXN en un dado de 8 mm, el costo por extracción es de $80 MXN, que es un 73% más barato que pagar la mano de obra en un taller.
La regla de oro en las calles de Guadalajara o Monterrey es: si el tornillo no gira después de dos intentos con penetrante y martillo, mejor usa el extractor rápido. No te arriesgues a dejar la placa suelta porque en un retén de la Guardia Nacional te pueden multar por $1,200 MXN por placas mal sujetas. En mi experiencia, en el Periférico de CDMX, con el tráfico pesado y los baches, una placa mal fijada se puede caer en menos de una semana.

Un truco que me salvó en el estacionamiento de un centro comercial en Polanco: calienta la cabeza del tornillo con un encendedor durante 15 segundos antes de rociar el penetrante. El calor dilata el metal y el óxido pierde agarre. Después usa un dado de 10 mm con golpes secos. En tres años en CDMX, solo he tenido que cambiar dos tornillos de las placas de mi Versa, y ambos los saqué con este método.

Soy conductor de DiDi en Guadalajara y las placas se me oxidaron por los topes y la humedad. Lo que hice fue comprar tornillos de acero inoxidable en una ferretería de la avenida Vallarta por $35 MXN cada uno. Para sacar los viejos, usé un extractor de tornillos de la marca Urrea, que es de las más comunes en México. Con un taladro inalámbrico de 12V, perforé el centro de la cabeza con una broca de 3 mm y saqué el resto con pinzas de presión. Quedó como nuevo y no dañé la defensa.

Aplica aceite de cocina o vinagre blanco si no tienes WD-40 a la mano. En un viaje a la costa de Oaxaca, se me oxidaron los tornillos del Jetta y lo resolví con vinagre y un destornillador de impacto. El ácido del vinagre deshace el óxido en 10 o 15 minutos. No es lo más rápido, pero funciona en caso de emergencia.

Como vendedor de autos seminuevos en Monterrey, he visto tornillos de placas que parecen soldados. Lo mejor es no forzarlos con pinzas de pico loro porque se redondea la cabeza. Siempre tengo un juego de dados hexagonales de 8 y 10 mm, y un martillo de goma. Si el tornillo se rompe, uso un extractor de izquierda o taladro con broca de 3 mm. La gente no sabe que un tornillo oxidado mal sacado puede dejar la defensa rayada y bajar el valor de reventa hasta $1,000 MXN.


