
En México, un auto se considera una unidad en stock o inventario cuando lleva más de seis meses sin venderse desde su fecha de fabricación, aunque en la práctica los distribuidores empiezan a aplicar descuentos desde los cuatro meses. Según datos de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), el ciclo natural desde que un vehículo sale de la línea de producción hasta que se entrega al comprador final rara vez supera los 60 días; si se alarga más allá de los 180 días, el concesionario ya lo clasifica como inventario de lento movimiento. Para un distribuidor, tener un auto parado genera costos financieros que rondan entre el 8% y 12% anual sobre el valor de factura, más gastos de almacenamiento, seguro y desplazamiento físico. Tomando como ejemplo un Versa 2025 con precio de lista de $340,000 MXN, mantenerlo en stock durante un año implica un costo de financiamiento estimado de $27,200 MXN solo por intereses, sin contar la depreciación técnica. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reporta que los vehículos con más de 12 meses de antigüedad de fabricación pierden en promedio entre 8% y 12% de su valor de reventa frente a unidades del año modelo corriente.
| Período sin vender | Clasificación típica en distribuidora | Descuento promedio al comprador |
|---|---|---|
| Menos de 3 meses | Unidad fresca | Sin descuento |
| De 4 a 6 meses | Inventario ligero | 3% – 5% |
| De 6 a 12 meses | Unidad en stock | 8% – 12% |
| Más de 12 meses | Sobreinventario | 15% – 25% |
La normativa NOM-EM-005-SCFI-2018 no define legalmente un plazo exacto, pero la práctica del mercado mexicano coincide con los criterios de PROFECO, que recomienda revisar la fecha de ensamble en la placa del fabricante y negociar el precio si el auto tiene más de seis meses de fabricado.

En mi caso compré un K3 2023 que ya tenía ocho meses de fabricado; me dieron un descuento de casi $25,000 MXN, pero a los dos meses la batería original ya no daba el arranque en las mañanas de CDMX. Aprendí que los autos parados más de seis meses requieren cambio de aceite y revisión de llantas aunque tengan cero kilómetros. Si piensas comprar uno, pide que revisen la carga de la batería y que roten los neumáticos antes de entregártelo.

Trabajo manejando Didi en Guadalajara con un Virtus 2024 que agarré con 10 meses de stock. El descuento fue atractivo, pero los amortiguadores ya traían un ruido por estar estacionado en una lote descubierto con el calorón de Jalisco. Lo bueno es que con la lana ahorrada le puse un buen seguro de cobertura amplia en Qualitas y todavía me sobró para cambiarle las llantas a los 15,000 km. Si te animas, que no te den una unidad que haya estado más de un año en el lote.

En Monterrey, un cliente compró un NP300 con 14 meses de stock; a los 5,000 km se le desgastaron las mangueras del radiador por el calor extremo de la carretera a Saltillo. Siempre revisa el año fiscal y la fecha de fabricación antes de firmar el contrato de crédito automotriz.

Los autos eléctricos e híbridos enchufables, como el MG5 que vi en un lote en Puebla, también caen en stock si no se venden en seis meses. La batería sufre más estacionada que en uso, así que la garantía de fábrica es clave. Prefiero buscar unidades con menos de cuatro meses de fabricación, aunque pague un poco más. En carretera a Querétaro me ha tocado ver seminuevos que eran stock de agencia y los venden como 2024 cuando ya es 2025.


