
Sí, un scooter puede usarse para viajes largos en México, pero bajo condiciones muy específicas: rutas de hasta 200 km por día, carreteras federales en buen estado y con paradas frecuentes para estirar las piernas. En autopistas como la México–Querétaro o México–Puebla, un scooter de 125 a 150 cc puede mantener 90 km/h sin forzarse, pero el viento lateral, las pendientes del Eje Neovolcánico y el calor del norte exigen un modelo con refrigeración líquida y al menos 12 hp para no quedarse corto. Según datos de PROFECO en su estudio de movilidad 2024, el costo por kilómetro de un scooter (gasolina, llantas, básico) ronda los $0.45 MXN, frente a $2.60 MXN de un auto compacto como el Nissan Versa. Hice el cálculo con 15,000 km al año: $0.45 MXN/km × 15,000 km = $6,750 MXN anuales en operación, sin incluir tenencia ni seguro —que en CDMX pueden sumar otros $3,000 MXN según el modelo.
Sin embargo, hay limitaciones reales. Los scooters de baja cilindrada (125 cc) tienen una autonomía de apenas 200–250 km con tanque de 5–6 litros, por lo que planificar gasolineras es crítico en tramos como la Carretera 57 (Saltillo–Matehuala), donde las estaciones pueden distar 80 km. Además, la postura erguida y el asiento angosto generan fatiga después de 3 horas continuas. En mi experiencia recorriendo CDMX–Taxco, el rebufo de los tráileres en la Autopista del Sol es incómodo. El scooter sí es viable si ajustas expectativas: no es para cruzar de Monterrey a Cancún, pero sí para viajes interestatales de medio día.
A continuación, comparo dos opciones comunes en el mercado mexicano:
| Característica | Scooter 125 cc (Italika DM200) | Scooter 150 cc (Vento VX 150) |
|---|---|---|
| Rendimiento ciudad | 42 km/l | 38 km/l |
| Rendimiento carretera | 48 km/l | 43 km/l |
| Potencia | 8.5 hp | 12 hp |
| Peso | 102 kg | 115 kg |
| Precio aproximado (2025) | $22,000 MXN | $30,000 MXN |
Un scooter moderno de 150 cc rinde hasta 43 km/l en autopista, duplicando la eficiencia de un auto. La falta de baúl grande obliga a usar mochila impermeable o parrilla, algo común en viajeros de fin de semana. Para distancias superiores a 300 km, recomiendo un modelo con asiento más ancho y parabrisas, como el Honda PCX 160 (importado, pero disponible en agencias). En conclusión, el scooter es una herramienta eficiente para viajes de hasta 200 km en México, pero no reemplaza a una moto de mayor cilindrada ni a un auto si llevas acompañante o carga pesada.

Yo uso un Italika DM200 para ir de Ecatepec a Cuernavaca los fines de semana, unos 90 km por la Autopista México–Cuernavaca. La subida del Ajusco se nota, el motor se calienta si voy a tope, pero llegando a 70 km/h el rendimiento me da 44 km/l. Lo que sí, después de dos horas seguidas me duele la espalda, no tanto por el asiento sino por el viento. Para viajes largos mejor llevar una parada en el camino a echar un refresco.

He revisado decenas de scooters en el taller, y el principal problema para viajes largos en México es el sobrecalentamiento en climas como el de Hermosillo o Mérida. Los motores de 125 cc sin refrigeración líquida pierden potencia después de 40 minutos a 80 km/h. También las llantas originales son muy lisas para curvas en carretera mojada, sobre todo en la zona de montaña de Veracruz. Si alguien quiere viajar seguido, le sugiero cambiar a llantas tipo touring y revisar la transmisión (variador) cada 6,000 km.

Vendí mi scooter después de un viaje a Pátzcuaro. El ahorro en gasolina es real, pero la falta de espacio para equipaje me obligó a cargar una mochila enorme que me desbalanceaba. Además, en los topes de Morelia casi me voy de hocico por la poca distancia al suelo. Para distancias largas prefiero mi Jetta, aunque duela pagar la gasolina.

Hace un mes hice Toluca–Pachuca en un scooter de 150 cc, unos 150 km por la autopista. El tramo de subida a La Marquesa fue pesado, el motor iba al límite, pero en rectas planas iba cómodo a 85 km/h. Lo que más me preocupó fue la autonomía: llegué con el testigo de reserva encendido. Si hubiera un embotellamiento en el Circuito Interior, me habría quedado sin gasolina. Para rutas rurales con muchas curvas, mejor no arriesgarse.


