
Para un examen de manejo en México, lo mejor son zapatos planos con suela delgada y antiderrapante, como unos tenis de lona o zapatos de conducción, porque te permiten sentir bien el pedal del freno y el embrague. En el tráfico de CDMX, donde los topes y el Periférico exigen cambios constantes de velocidad, una suela gruesa te resta precisión. Según la SICT, el control del pedal es clave para evitar accidentes; PROFECO también recomienda calzado que no limite el movimiento del tobillo. Con un par de zapatos de $1,200 MXN y un uso de 20,000 km al año, el costo por kilómetro por calzado es de apenas $0.06 MXN, pero una mala elección puede costarte el examen o un golpe.

Yo uso unos tenis Vans viejos para el examen de manejo en Guadalajara. La suela delgada me da justo el tacto que necesito en el clutch del Versa que renté. Con el calor de la ciudad, los pies sudan y las suelas de goma antiderrapante evitan que resbale. No me arriesgo con chanclas, aunque en la playa las use todo el día.

En mi lote de seminuevos en Monterrey, cada vez que un cliente va a hacer el test drive, le pido que se quite los tenis de suela gruesa. Una vez un comprador casi choca un Jetta porque no sintió el freno. Los zapatos de conducción con suela fina y talón redondeado son lo mejor para la Autopista México–Querétaro, donde a veces hay que frenar fuerte por los topes repentinos.

Hago Uber en CDMX y para el examen de manejo usé unos tenis básicos de lona. La suela delgada me ayudó a controlar el acelerador en el Circuito Interior, donde el tráfico es


