
En México, la versión convertible de tiene dos modelos: el MINI Cabrio de 4 asientos y el MINI Roadster de 2 asientos, ambos con disponibilidad limitada en agencias como BMW México. El MINI Roadster es un deportivo biplaza que dejó de comercializarse como modelo nuevo en el país después de 2015, mientras que el MINI Cabrio aún se encuentra en catálogo con motor 1.5 litros turbo de 134 hp y transmisión automática de 7 velocidades. La siguiente tabla resume las diferencias clave para un comprador en México considerando precios estimados del mercado seminuevo (modelos 2020-2024):
| Característica | MINI Cabrio (4 asientos) | MINI Roadster (2 asientos) |
|---|---|---|
| Motor | 1.5L Turbo 3 cilindros | 1.6L aspirado 4 cilindros |
| Potencia | 134 hp | 121 hp |
| Torque | 220 Nm | 160 Nm |
| Rendimiento combinado | 15.2 km/l (Premium 91 octanos) | 13.8 km/l (Premium 91 octanos) |
| Precio seminuevo (2024) | $380,000 – $550,000 MXN | $320,000 – $450,000 MXN |
El costo real por kilómetro en CDMX con un MINI Roadster modelo 2013, usando gasolina Premium de 91 octanos, ronda los $2.80 MXN si recorres 12,000 km al año. Esto incluye el consumo de combustible (aproximadamente $1.45 por km al precio de $20 MXN por litro), más mantenimiento básico estimado en $8,000 MXN anuales y seguro contra terceros de $6,500 MXN. En carretera, como en la Autopista México-Querétaro, el rendimiento puede subir a 16 km/l, pero en el tráfico del Periférico bajas a 11 km/l fácilmente. La depreciación es el golpe más fuerte: un Roadster pierde alrededor del 40% de su valor en tres años según reportes del mercado seminuevo de PROFECO (2023).
Los aspectos que debe considerar un comprador mexicano: el Roadster usa la misma plataforma que el MINI Cooper de esa generación, pero al ser biplaza su espacio de carga es muy reducido (solo 120 litros), insuficiente incluso para las compras del supermercado en la Zona Metropolitana. El MINI Cabrio, en cambio, tiene baúl de 215 litros y puede llevar pasajeros atrás, aunque esos asientos solo son funcionales para niños o trayectos cortos. Ambos requieren gasolina Premium 91 octanos, lo que incrementa el costo operativo frente a un Nissan Versa o un Chevrolet Onix que usan Regular de 87 octanos.

Tuve un Roadster 2013 durante dos años en CDMX. Es un auto divertidísimo para manejar entre semana por Circuito Interior, pero los topes en la colonia Roma te rompen la espalda. El consumo real con gasolina Premium me daba 12 km/l en ciudad, lejos de lo que prometían. Eso sí, en la carretera a Cuernavaca se siente como un kart.

Compré un Cabrio 2022 nuevo en agencia. Lo uso para ir de CDMX a Querétaro cada semana, unos 2,800 km al mes. El rendimiento en autopista es de 16.5 km/l usando Premium y con el aire acondicionado encendido todo el camino. El mantenimiento en la agencia de Polanco es caro, unos $9,000 MXN por servicio, pero no he tenido una falla en 18 meses.

Si vas a comprar un Roadster de segunda mano, revisa el tensor de la cadena de distribución. En los modelos 2012-2015 con motor 1.6 litros es un problema conocido. En mi taller de la Narvarte, veo uno cada mes con esa falla. La reparación sale entre $12,000 y $18,000 MXN en un taller independiente, y hasta $30,000 MXN en agencia.

Los Cabrio y Roadster no son autos prácticos para el día a día en México. Son juguetes para los fines de semana, punto. En Guadalajara, con el calorón, ponerle el toldo en la calle es un desmadre y el sistema eléctrico del techo se descompone seguido. Si tienes presupuesto para el seguro y la gasolina Premium, compra el Cabrio, pero no esperes que te sirva para llevar a los niños a la escuela.


