
Sí, dejar un barril de diésel bajo el sol directo provoca que el combustible se evapore más rápido y aumenta el riesgo de incendio, porque los vapores acumulados pueden encenderse con cualquier chispa o fuente de calor. En México, donde la temperatura en ciudades como Hermosillo o Mexicali supera los 45°C, un barril de plástico de 200 litros expuesto todo el día puede perder entre 2 y 4 litros de diésel solo por evaporación, según estimaciones de la PROFECO en su guía de almacenamiento seguro de combustibles (2024). Además, el calor interno del barril puede alcanzar los 65°C, lo que ablanda el plástico y, si la tapa está sellada herméticamente, la expansión del diésel puede reventar el tambor y esparcir combustible sobre el suelo caliente, creando un peligro inmediato. La Secretaría de Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) recomienda almacenar el diésel en tambores metálicos certificados bajo NOM-005-CRE-2016 y mantenerlos a la sombra, con ventilación, para evitar accidentes.
Para un conductor de camioneta diésel que compra diésel a granel, la evaporación representa un gasto innecesario. Con un precio promedio de $25 MXN por litro en gasolineras de CDMX (2025), perder 3 litros al día equivale a $75 MXN diarios, o $27,375 MXN al año si se almacena al aire libre. Por otro lado, si el barril está bajo techo y en un lugar fresco, la pérdida se reduce a menos de 0.5 litros diarios. En términos de seguridad, los vapores de diésel son más pesados que el aire y se acumulan en zonas bajas, como un garaje sin ventilación, lo que multiplica el riesgo de explosión si hay un calentador o un cortocircuito.
Datos clave:
Con estos datos, un propietario de flotilla en Monterrey que almacena 10 barriles al aire libre podría perder hasta $1,000 MXN diarios en evaporación, más el costo de reemplazar tambores rotos. La recomendación es clara: siempre bajo sombra y en tambor metálico.

En Sonora, donde el sol pega duro, dejé un tambo de 50 litros de diésel afuera dos días y se me fueron casi 2 litros. Lo noté porque la manguera de mi Hilux 2019 ya no jalaba igual. Ahora lo tapo con una lona y lo pongo debajo del techo. El mecánico me dijo que el plástico se vuelve quebradizo, mejor usar metal.

En el taller de la CDMX recibimos un cliente que guardaba diésel en un barril azul al rayo del sol en su cochera. Se le infló el tambor y, cuando lo movió, el tapón salió volando. Por suerte no hubo chispa, pero el piso quedó lleno de diésel. Le costó $1,200 MXN la y más de 8 litros perdidos. Mi consejo: si no tienes sombra, usa un tambor metálico con válvula de alivio.

Reparto mercancía en Puebla con una NP300 diésel y cargo un bidón de 20 litros de reserva. En verano, lo guardo dentro de la caja con una lona reflectante. Si lo dejo descubierto media hora, el bidón se calienta y el diésel huele más fuerte. He medido: en un viaje de 300 km pierdo como 0.3 litros por evaporación, mejor no arriesgar.

Manejando de Querétaro a CDMX en un autobús de pasajeros, el patrón dejaba tambos de diésel en la parte trasera sin cubrir. En una subida, el olor a diésel era muy fuerte dentro de la cabina por los vapores. Un día un tambor se reventó y perdimos 40 litros en la carretera. Desde entonces, todos los bidones van bajo toldo y con la tapa floja para que respiren.


