
Las letras S y L en la palanca de velocidades de un auto con transmisión automática indican modos de conducción específicos para situaciones concretas. La S activa el modo Sport, que retiene las marchas por más tiempo para aprovechar la potencia del motor, ideal para rebasar en carretera o subir pendientes en la Autopista México–Querétaro; la L es la marcha baja, diseñada para maximizar el freno de motor en descensos pronunciados, como en la carretera a Valle de Bravo, o para subir cuestas muy empinadas sin que la transmisión haga cambios constantes. En el modelo 2024 de un Versa o un Chevrolet Onix, usar S en lugar de D en ciudad puede aumentar el consumo de combustible hasta en un 15% aproximadamente, según datos de PROFECO en su estudio de rendimiento vehicular 2024. La L, por su parte, reduce la velocidad del vehículo usando la transmisión, lo que evita que los frenos se sobrecalienten en trayectos largos de descenso, como en la carretera de montaña de la Ciudad de México a Cuernavaca. Un cálculo directo: si el costo de la gasolina Premium de 91 octanos está en $24 MXN por litro y un auto como el Mazda 3 2025 consume 12 km/l en modo D, al usar S en ciudad el rendimiento baja a unos 10.2 km/l. Eso representa un gasto extra de aproximadamente $1,200 MXN por cada 10,000 km recorridos, solo por el cambio de modo. La SICT también recomienda en su manual de conducción eficiente usar el modo L en pendientes mayores al 8% para alargar la vida útil del sistema de frenos.
Usar L en descensos prolongados ahorra frenos y reduce el riesgo de sobrecalentamiento. El modo S incrementa el consumo de combustible de forma notable en ciudad. Ambos modos protegen componentes clave del tren motriz cuando se usan correctamente.

Yo uso el modo S de mi Sentra 2023 cuando voy por el Periférico y necesito meterme rápido para no perder el paso. Se siente que el motor jala más entre los 4,000 y 5,500 rpm, pero sí se nota el gasto de gasolina. Para subir los topes de la colonia, mejor lo pongo en D y ya.

En mi taller siempre les digo a los clientes que manejan un Jetta o un Kia K3 en la CDMX que la L no es solo para bajar montañas. También sirve para pasar por calles muy empinadas en la Gustavo A. Madero sin que la transmisión esté brincando de cambios. Yo he visto transmisiones dañadas por abusar de la D en pendientes de más del 10%.

Como conductor de DiDi en Guadalajara, la S la uso cada que voy sobre la autopista a Zapopan y necesito rebasar a un camión. Unos 15 segundos y ya regreso a D. La no la uso para andar en ciudad porque el aire acondicionado ya gasta suficiente gasolina, y con S se va más.

Si andas viendo un auto seminuevo, revisa que el modo S y L funcionen bien. Que suban de revoluciones parejo y que el motor no se ahogue en L. En un MG5 2023 que revisé, el modo L temblaba mucho, y era la transmisión. Mejor evitar esos detalles porque sale caro arreglarlos después.


