
Para identificar el modelo de una llanta, revisá la serie de marcas en el costado: por ejemplo, 205/55R16 91V. El primer número (205) es el ancho en mm; el segundo (55) es el perfil o relación de aspecto; la letra R indica radial; el número 16 es el diámetro del rin en pulgadas; y 91V son el índice de carga (91 = 615 kg) y el código de velocidad (V = 240 km/h). En México, las llantas deben cumplir con la NOM-194-SCFI-2016, y muchas traen el sello NOM además del código DOT de cuatro dígitos que muestra la semana y año de fabricación. Por ejemplo, un código “3523” significa fabricada en la semana 35 de 2023. También buscá las marcas TWI (Tread Wear Indicator) que señalan los testigos de desgaste; si la banda de rodamiento llega a esos topes, hay que reemplazar la llanta. Según datos de PROFECO en su estudio de neumáticos 2024, una llanta de uso mixto (ciudad y carretera) dura en promedio 55,000 km en condiciones mexicanas, aunque en CDMX los topes y el mal estado de calles pueden reducir esa vida hasta 40,000 km. Con un precio típico de $2,400 MXN por llanta y un recorrido anual de 20,000 km, el costo por kilómetro por llanta es de aproximadamente $0.044 MXN (sin contar montaje y balanceo). La SICT recomienda revisar la presión al menos una vez al mes y antes de viajes largos, usando los valores indicados en el marco de la puerta del auto, no los máximos grabados en el costado de la llanta.

Cuando revisás una llanta usada en México, lo primero que miro es el código DOT de cuatro dígitos para saber si está muy vieja. Si tiene más de seis años, aunque el dibujo se vea bien, la goma se endurece y agarra menos en lluvia. También fijate en el índice de carga; en camionetas como la NP300 o la Hilux, muchos ponen llantas de carga 100 o 105, pero para un Sentra basta con 91. No te confíes solo del dibujo, revisá los testigos TWI.

Yo manejo taxi en CDMX y he aprendido que el modelo de la llanta no solo es el tamaño: la letra de velocidad importa, sobre todo en Periférico donde se alcanzan 100 km/h. Usar una llanta con código H (210 km/h) en vez de V (240 km/h) no pasa nada, pero si le pones una T (190 km/h) te arriesgas a que reviente en carretera. Además, en calles llenas de topes, prefiero un perfil más alto, como 60 o 65, porque las 55 se pican más fácil en los baches.

Si comprás llantas en línea, asegurate de que el modelo incluya la letra de “R” (radial) y el diámetro exacto. Muchas veces anuncian “205/55R16” y te llegan “205/55-16” pero sin la R; es lo mismo. Lo que sí no te puede faltar es el sello NOM, porque si no, en la verificación te pueden rechazar. También revisá que la fecha de fabricación no sea de hace más de dos años.

Administro una flotilla de reparto en el norte y las llantas las elegimos por el modelo completo: 215/70R15 109T. El 109 aguanta 1,030 kg cada una, vital para las camionetas cargadas. En carretera Monterrey–Saltillo, a 42 °C de asfalto, las T (190 km/h) se calientan menos que las H, aunque la velocidad máxima del tráiler es 80 km/h. Siempre revisamos el TWI cada 10,000 km porque con el peso extra el desgaste se acelera.


