
Geolandar es una línea de llantas todoterreno de la marca japonesa Yokohama, diseñada específicamente para SUV, camionetas y vehículos de uso mixto que circulan en carreteras mexicanas como la Autopista México–Querétaro o caminos de terracería en zonas rurales. En el mercado mexicano, las llantas Geolandar se comercializan en dos variantes principales: Geolandar SUV, enfocada en desempeño en pavimento y terrenos ligeros, y Geolandar A/TS, con tacos de sierra en la banda de rodadura que mejoran la tracción en lodo y arena. Según datos de PROFECO obtenidos en pruebas de laboratorio de 2023, estas llantas ofrecen una resistencia a la rodadura competitiva para su segmento, lo que se traduce en un consumo de combustible promedio de 12.5 km/l en un SUV compacto como la Kicks —unos 0.5 km/l menos que una llanta de turismo—, pero con una durabilidad superior en caminos deteriorados con topes y baches típicos de la CDMX. Basado en un recorrido anual de 20,000 km, el costo operativo por kilómetro considerando el desgaste de un juego de cuatro llantas Geolandar (precio estimado de $4,500 MXN cada una en 2025) y su vida útil promedio de 55,000 km en condiciones mixtas, resulta en aproximadamente $0.33 MXN por km solo en neumáticos. La NOM-086-SCFI-2015 regula el etiquetado de eficiencia energética y agarre en mojado, y Yokohama cumple con los índices de carga y velocidad exigidos por la SICT para circular en carreteras federales. En el mercado de autos seminuevos, un vehículo con llantas Geolandar A/TS bien mantenidas suele venderse hasta $3,000 MXN más caro en plataformas como Kavak, porque los compradores asocian la marca con durabilidad en condiciones de off-road ligero.

Compré unas Geolandar A/TS para mi RAV4 2022 y las he usado unos 18,000 km entre el Periférico de la CDMX y la carretera a Puebla. En el pavimento mojado se sienten muy estables, pero en los topes de mi colonia no se escuchan tan ruidosas como otras marcas. Hasta ahora no he tenido que reemplazarlas, y el desgaste parece uniforme. La clave es rotarlas cada 10,000 km.

En mi taller en Monterrey he visto muchas llantas Geolandar llegar con 60,000 km y aún con 6 mm de profundidad. La banda de rodadura con los tacos de sierra se limpia sola cuando pasas por lodo, eso evita que se atasquen en terrenos arcillosos del norte. El talón reforzado ayuda cuando la llanta se hunde en arena, pero en asfalto muy caliente se desgastan un poco más rápido si no llevas la presión adecuada —yo recomiendo 32 psi en frío para calles de la ciudad.

Cuando recibo una SUV con llantas Geolandar en el lote, sé que el vendedor anterior cuidó el vehículo. Un cliente que compra una Kicks con esas llantas suele pagar $2,500 MXN más que con una marca genérica, porque sabe que duran más en los caminos de terracería de su rancho. En Mérida, con el calor húmedo, las Geolandar no se agrietan tan rápido como otras marcas chinas que he manejado.

Soy Uber en el Circuito Interior de la CDMX y usé un juego de Geolandar SUV en mi Versa 2023. La verdad, no noté gran diferencia en el consumo de gasolina Magna —sigo en 13.8 km/l—, pero al pasar por los baches de la zona de Azcapotzalco no se me han ponchado ni una vez. Las cambié a los 50,000 km porque ya tenían 4 mm, pero aún daban para más. Eso sí, en ll


