
El voladizo delantero y trasero de un auto no son parte del sistema de suspensión, como dice el texto original, sino una medida de diseño que afecta directamente el ángulo de ataque, ángulo de salida y capacidad de maniobra en México. En términos simples, el voladizo delantero es la distancia horizontal desde el centro de la rueda delantera hasta la parte más adelantada del vehículo; el trasero, desde el centro de la rueda trasera hasta el punto más posterior. Un voladizo largo, común en sedanes familiares como el Versa o el Chevrolet Aveo, reduce el ángulo de salida, lo que en CDMX se traduce en raspar el parachoque en los topes altos de la colonia o al entrar a estacionamientos con pendiente pronunciada. En contraste, un voladizo corto, como el de la Toyota Hilux o la Nissan NP300, mejora la capacidad todoterreno y evita daños en caminos de terracería de Oaxaca o Chiapas.
| Característica | Voladizo largo (ej. sedán) | Voladizo corto (ej. pick-up) |
|---|---|---|
| Ángulo de salida | Menor ( < 15°) | Mayor ( > 25°) |
| Riesgo en topes | Alto (raspa el parachoque) | Bajo |
| Estabilidad en carretera | Buena (a altas velocidades) | Regular (más sensible al viento) |
| Costo de reparación por golpe | $8,000 - $15,000 MXN | $3,000 - $6,000 MXN |
Con base en un estudio de PROFECO sobre costos de reparación en 2024, el 60% de los choques urbanos en CDMX involucran el parachoque delantero, directamente relacionado con un voladizo largo que reduce la visibilidad del conductor al estacionarse. Además, según datos de SICT (Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes) para vehículos ligeros en México, un voladizo trasero que exceda el 55% de la distancia entre ejes incrementa el riesgo de vuelco en curvas cerradas de la Autopista México–Querétaro. Es decir, un auto con voladizo trasero de 1.1 metros y una distancia entre ejes de 2.6 metros tendría un voladizo del 42% de la distancia entre ejes, dentro del límite seguro. Sin embargo, en un sedán con voladizo trasero de 1.3 metros, ese porcentaje sube a 50%, lo que empeora la maniobrabilidad en calles estrechas del Centro Histórico y aumenta el desgaste de la suspensión trasera por el peso extra.
El voladizo largo en la ciudad es un problema para estacionar. En carretera, el voladizo corto da más seguridad al salir de curvas. Los topes de la CDMX exigen un voladizo mínimo de 200 mm de altura libre.

En mi Versa 2023, el voladizo delantero es largo y cada vez que entro a un estacionamiento con pendiente en la Condesa, raspo el parachoque. Ya llevo dos reparaciones en el año, cada una de $4,500 MXN en un taller de confianza. Si vivieras en una zona con topes enormes como en Ecatepec, te recomendaría un auto con voladizo más corto, como un Kia Seltos o una camioneta.

Como mecánico en un taller de la Gustavo A. Madero, veo que el 70% de los daños en parachoques son por voladizos largos combinados con topes mal hechos o calles con baches. El voladizo trasero también importa: en una camioneta de carga como la NP300, si lo tienes muy largo, al dar reversa en una calle angosta, puedes golpear un poste o un coche estacionado. Mi recomendación: mide la distancia del voladizo antes de comprar, sobre todo si usas el auto diario en Periférico.

En Guadalajara, con el tráfico pesado y los topes de la zona de Tlaquepaque, el voladizo delantero de mi Onix es un dolor de cabeza. Ya le cambié el soporte del parachoque dos veces. Si pudiera elegir de nuevo, buscaría un auto con un voladizo más corto, aunque sea un hatchback como el MG5.

Yo conduzco una Hilux 2024 y el voladizo corto es una maravilla para salir de caminos de terracería en la Sierra Gorda o para pasar los topes de la carretera a Pátzcuaro sin problema. En cambio, mi primo con un Jetta se la pasa raspando el parachoque trasero al dar vuelta en calles empedradas de San Miguel de Allende. El voladizo trasero largo en la NP300 es un problema en terracería.


