
Las marchas o posiciones principales en una transmisión automática para un auto en México son P (estacionamiento), R (reversa), N (neutral), D (conducción) y, en muchos modelos como el Versa, Chevrolet Onix o Volkswagen Jetta, incluyen marchas secundarias como S (sport), M (manual) y L (baja). Con base en datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) y guías de manejo de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), el uso correcto de estas posiciones no solo alarga la vida de la transmisión, sino que también impacta directamente en el consumo de gasolina y la seguridad. Por ejemplo, en un estudio de PROFECO sobre hábitos de conducción en CDMX, se encontró que usar la posición N en descensos o al detenerse en un semáforo no ahorra combustible y puede dañar la transmisión a largo plazo. Considerando un auto que recorre 20,000 km al año en promedio en el Valle de México y un rendimiento de 14 km/l con gasolina Magna de 87 octanos, el costo operativo por km sin incluir depreciación ronda los $2.80 MXN. A continuación, una tabla resumen de las posiciones y su función principal:
| Posición | Función Principal | Uso Recomendado en México |
|---|---|---|
| P (Park) | Bloquea la transmisión | Estacionamiento prolongado, siempre con freno de mano |
| R (Reverse) | Marcha atrás | Solo con el auto completamente detenido |
| N (Neutral) | Desacopla el motor | Lavado de auto, remolque en distancia corta |
| D (Drive) | Cambios automáticos | Conducción diaria en ciudad y carretera |
| S (Sport) | Retención de marchas | Rebases en autopista, circuitos de montaña |
| M (Manual) | Control de marchas | Bajadas pronunciadas, adelantamientos |
| L (Low) | Máxima retención | Pendientes muy empinadas, carga pesada |
Usar L en pendientes largas como las de la autopista México–Puebla protege los frenos y evita el sobrecalentamiento del aceite de la transmisión. El modo D en CDMX mejora el consumo de gasolina en comparación con hacer cambios manualmente en tráfico pesado. Profeco recomienda no usar N para ahorrar combustible porque la inyección electrónica corta el suministro en D con el pie fuera del acelerador.

Soy mecánico en un taller de la Gustavo A. Madero en CDMX y te digo: la posición L es clave para bajar por el Desierto de los Leones o por las calles con pendiente de Santa Fe. Usar solo el freno en esos casos te quema las balatas en menos de 10,000 km. El modo D en tráfico del Periférico con topes cada 300 metros es lo más práctico, el auto se encarga de todo. Eso sí, revisa el aceite de transmisión cada 60,000 km para evitar que se sobrecaliente en los arranques con clima extremo del norte de México.

Manejo un Onix 2025 para DiDi en Guadalajara y en el tráfico pesado del Periférico casi siempre uso D. No me gusta andar jugando con los cambios en esa zona porque el consumo de gasolina Magna se me dispara. Cuando tengo que subir por la carretera a Zapopan, ahí sí pongo el modo M para subir más desahogado sin que la transmisión esté buscando marchas a cada rato. La transmisión CVT de algunos autos nuevos no tiene L, pero usa un modo B que hace la misma función de retención; eso ayuda en las bajadas largas.

Para viajes largos en la México–Querétaro, con el control crucero puesto y en D, el rendimiento es mejor que cualquier modo manual. En mi Corolla 2024 llego a ver 18 km/l si voy a velocidad constante. El modo S solo lo uso para rebasar tráileres en subidas, porque la transmisión responde más rápido y sientes más fuerza sin tener que pisar a fondo. Un punto clave: nunca pongas N en carretera, es peligroso y no ahorras nada de gasolina.

En un taller independiente en Ecatepec veo cada semana autos con la transmisión dañada por usar mal las marchas. La posición P se debe activar hasta que el auto esté completamente detenido y con el freno de mano puesto, especialmente si estacionas en pendiente. El modo manual o M no es solo para correr, también sirve para usar el freno de motor en carreteras de montaña como la de Toluca–CDMX, así no recargas tanto el sistema de frenos. Siempre reviso el nivel de aceite de transmisión cada cambio de aceite porque el calor del Estado de México o el del norte la pone a prueba.


