
Para subir pendientes pronunciadas en México, como las de la Autopista México–Puebla o el tramo de la México–Querétaro, usar el cambio S en lugar del D te da el control y la potencia que necesitas sin forzar el motor ni la transmisión. En una transmisión automática típica de un auto como el Sentra o el Volkswagen Jetta, la posición D prioriza la eficiencia de combustible y mantiene cambios de marcha suaves, lo que en una subida larga puede hacer que el motor trabaje en un régimen de revoluciones bajo, pierda impulso y obligue a la transmisión a hacer un “kickdown” brusco para reducir la velocidad. La posición S, o modo deportivo, retrasa el punto de cambio, mantiene el motor en un rango de revoluciones más alto (por ejemplo, entre 3,000 y 4,500 rpm en autos de 4 cilindros) y entrega más torque disponible en las ruedas para ascender sin esfuerzo.
Según la Guía de Conducción Eficiente y Segura de la SICT, el uso correcto de las relaciones de transmisión en pendientes reduce el desgaste del sistema de frenos y mejora la estabilidad del vehículo. Al mantener el motor en altas revoluciones, el sistema de lubricación y refrigeración trabaja en su punto óptimo, evitando el sobrecalentamiento en climas cálidos como los de la carretera a Cuernavaca o en el tráfico pesado de Guadalajara.
Una vez que coronas la pendiente y regresas a terreno plano o de descenso, regresar al cambio D es lo más recomendable para reducir el consumo de combustible, que en modo S puede aumentar entre un 10% y un 15% en ciudad. Con un costo actual de la gasolina Premium de 91 octanos cerca de $24.00 MXN por litro, usar S en una pendiente de 5 km subiendo desde la Ciudad de México al Estado de México puede añadir alrededor de $15 MXN a $25 MXN al viaje, un costo bajo por la seguridad y el control que obtienes.
| Modo | Uso recomendado | Revoluciones típicas en pendiente | Torque disponible | Consumo relativo |
|---|---|---|---|---|
| D (Conducir) | Terreno plano, baja carga | 1,500 – 2,200 rpm | Menor, depende del “kickdown” | Base (100%) |
| S (Deportivo) | Pendientes, rebases, carga pesada | 2,800 – 4,500 rpm | Máximo sostenido | +10% a +15% |
El costo operativo por kilómetro en subida con S ronda los $1.70 MXN, mientras que en D plano baja a $1.37 MXN. Esto demuestra que usar S para escalar no es un lujo, es una decisión mecánica inteligente para proteger tu transmisión y frenos.

En mi Versa 2023, subiendo el Mirador desde Cuernavaca cada quincena, el cambio D se la piensa dos veces y pega un jalón feo. En S, el motor se oye trabajado pero la subida es pareja. Uso gasolina Magna de 87 octanos, y aunque la pantalla marca menos km/l, prefiero eso a bajar en D con el motor ahogado. La transmisión se recalienta y el carro pierde potencia.

Un mecánico de confianza en mi taller del Estado de México siempre dice: “en pendientes largas, olvídate del D, mételo en S y deja que el motor haga su chamba”. En una pendiente de la Autopista México–Querétaro cargando el auto y el aire acondicionado, el cambio S me dio la potencia necesaria para mantener los 100 km/h sin que la transmisión anduviera buscando marcha a cada rato. Para bajar, sí uso el freno de motor con la L, que aquí en las carreteras con topes y curvas te salva los frenos.

Revisando autos seminuevos, he visto muchas transmisiones CVT de Sentra con desgaste prematuro por usarlas en D en subidas de montaña como las de la carretera a Toluca. Usar S en esos tramos evita que la transmisión trabaje forzada y alarga la vida útil. Un motor forzado en pendiente larga se sobrecalienta más rápido.

Manejando DiDi en CDMX, subo el Periférico desde San Jerónimo hasta el Estadio Azteca varias veces al día. Siempre subo en S porque en D, el coche se siente lerdo y la gente se queja de las frenadas. S en pendiente me da salida rápida y no batallo con los topes en las curvas cerradas. Uso gasolina Regular de 87 octanos, y la diferencia en consumo es mínima comparada con el desgaste de no usarlo.


