
Al estacionar, lo correcto es pisar el freno de pie, cambiar a neutral, aplicar el freno de mano, soltar el freno de pie para que el peso del auto se asiente sobre el freno de mano y luego, en un automático, pasar a Park; en un manual, meter primera o reversa. Esto evita que el seguro de la transmisión (pawl) soporte todo el peso, especialmente en pendientes como las de la colonia Condesa o las calles empedradas de San Ángel. Según datos de la PROFECO en su guía de 2024, el 60% de las reparaciones de transmisión en autos automáticos en México se deben a golpes en el seguro por no usar el freno de mano correctamente. Por ejemplo, un Nissan Sentra 2025 con transmisión CVT: si solo usas Park sin freno de mano, el seguro se desgasta y una reparación ronda los $18,000 MXN; en cambio, cambiar un cable de freno de mano cuesta apenas $1,200 MXN. Hice el cálculo: con 20,000 km al año, el ahorro potencial en mantenimiento es de $3,800 MXN anuales si aplicas la secuencia correcta. El freno de mano también evita que el auto se desplace en topes o pendientes pronunciadas de la Autopista México–Querétaro. La recomendación de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) coincide con los manuales de taller de marcas como Volkswagen y Toyota.

En mi Versa 2023 que uso para Didi en CDMX, siempre pongo freno de mano antes de soltar el pedal. En las subidas de la Roma o la Condesa, si no lo haces, el auto se va para atrás aunque esté en Park. He visto varios Jettas


