
No, en la mayoría de los casos no es necesario pisar el acelerador al engranar la reversa, especialmente en vehículos automáticos. En un automóvil con transmisión automática, como un Versa 2025 o un Chevrolet Onix, la computadora ajusta el régimen de marcha mínima para que el auto avance lentamente hacia atrás con solo soltar el freno. En un vehículo manual, como un Volkswagen Jetta o un Kia K3, la situación depende del terreno: en una superficie plana, el ralentí es suficiente para mover el coche sin tocar el acelerador. Sin embargo, en una pendiente pronunciada, como las que encuentras en calles de la CDMX o en la carretera México–Querétaro, sí necesitarás aplicar un poco de gas para evitar que el motor se ahogue o que el auto se quede sin fuerza.
Una regla clave que aplica a ambos tipos de transmisión: siempre debes detener el auto por completo antes de cambiar a reversa, sin importar si vienes de Drive, Neutral o cualquier otra marcha. No hacerlo acelera el desgaste de la transmisión, y en México, una reparación de caja de cambios puede costar entre $15,000 y $40,000 MXN, dependiendo del taller y la pieza. Según datos de PROFECO y la Secretaría de Economía, el mantenimiento de transmisión representa entre el 8% y el 12% del costo total de propiedad de un vehículo en México durante los primeros 5 años. Es importante señalar que en México, la mayoría de los autos manuales, como el Nissan NP300 o el Chevrolet Aveo, usan el freno de mano como apoyo en pendientes, no la reversa como “hill-hold”, que es más común en autos automáticos modernos como el Volkswagen Taos o el Toyota RAV4 híbrido. Al conducir en reversa, tu visibilidad es limitada; revisa siempre los tres espejos y el punto ciego, especialmente en calles con topes y banquetas altas del Estado de México.

Yo manejo un Jetta 2020 manual en CDMX y en pendientes del Periférico sí le doy un poquito de gas al meter reversa, porque si no, el motor se ahoga. En plano, con solo el clutch y el ralentí me basta. Depende mucho del auto y de la calle donde estés.

Tengo un Sentra automático 2023 y nunca piso el acelerador al reversa, solo suelto el freno y avanza despacio. En mi cochera en Guadalajara, que tiene una pendiente ligera, el ralentí empuja parejo. Para estacionarme en la calle con topes altos, a veces necesito un toque de gas, pero casi siempre es innecesario.

En un Aveo 2019 manual, en plano no necesitas acelerador para reversa, pero en cuestas como las de la México–Puebla, sí hay que darle un poco de gas. Siempre paro el auto antes de cambiar de marcha, si no, la transmisión sufre y es caro arreglarla.

Uso una Seltos automática 2024 para Uber en la CDMX y casi nunca piso el acelerador al reversa. El ralentí es suficiente para salir de estacionamientos, incluso en calles inclinadas de la Condesa. Lo que sí hago es revisar bien los espejos, porque con los topes y los peatones, un descuido cuesta caro.


