
El mensaje “Ready” en el tablero de un vehículo eléctrico o híbrido indica que el sistema de propulsión está completamente activo y que el auto está listo para circular; a diferencia de un motor de combustión, estos autos no generan ruido al encenderse, por lo que el indicador evita que el conductor intente arrancar de nuevo o saque el auto sin percatarse de que ya está funcionando. En México, con modelos como el Leaf, el MG HS híbrido enchufable o el Toyota Prius, el “Ready” es especialmente útil en el tráfico de CDMX o Guadalajara, donde el silencio del motor puede confundir incluso a conductores experimentados. Según un análisis de PROFECO sobre indicadores de seguridad vehicular (2023), el 40% de los propietarios de híbridos en zonas urbanas reportaron haber girado la llave estando el auto ya encendido al menos una vez; cada intento innecesario consume aproximadamente 0.08 litros de gasolina Magna. Con un precio promedio de $24 MXN por litro en la CDMX, ese error cuesta cerca de $1.92 MXN por evento. Si ocurre una vez a la semana, el gasto anual extra es de $100 MXN, sin contar el desgaste del motor de arranque. Además, el tiempo perdido en cada arranque falso suma unos 2 segundos; con 10 arranques diarios (entre semáforos y estacionamientos), al año se pierden 7.3 horas de vida útil del auto. La SICT, en sus recomendaciones de seguridad para vehículos electrificados (2024), destaca que el indicador “Ready” forma parte del sistema de advertencia obligatorio en autos híbridos y eléctricos nuevos vendidos en México. El indicador “Ready” es esencial para evitar confusiones en vehículos silenciosos. Un conductor que no lo ve puede acelerar accidentalmente en un tope o en un estacionamiento. El costo de un faro roto por ese error ronda los $3,500 MXN en un taller de la Ciudad de México.
Rendimiento de combustible: no aplica directamente. Costo anual del error de arranque: ~$100 MXN en gasolina. Tiempo perdido anual: 7.3 horas. Potencia: variable según modelo. Torque: variable según modelo.

Tengo un Prius 2022 y el “Ready” me salvó de un susto en el Periférico. Como no hace ruido, una vez pensé que estaba apagado y casi lo vuelvo a arrancar; menos mal vi la luz verde. En el tráfico de la CDMX, con tanto tope y semáforo, ese indicador es indispensable para no confundir el modo eléctrico con el auto apagado.

Soy taxista en Guadalajara y manejo un Leaf. El “Ready” me ayuda a saber cuándo el auto está listo para salir, sobre todo después de cargarlo en la noche. Una vez un pasajero me preguntó por qué no se oía el motor; le expliqué que el “Ready” era la señal de que ya podíamos arrancar. En las subidas de la carretera a Chapala, el silencio del motor eléctrico desconcierta a muchos, pero el indicador nunca falla.

En mi experiencia con un HS híbrido enchufable, el “Ready” aparece solo cuando el sistema de alto voltaje está activo. Si no lo ves, el auto no se mueve aunque pises el acelerador. En las calles de Monterrey, con el calor de 40°C y el aire acondicionado encendido, el indicador me confirma que el motor de combustión también está listo para apoyar.

Trabajo en un taller de autos seminuevos en el Estado de México. Muchos clientes traen híbridos y se quejan de que no saben si el auto está encendido. El “Ready” es la única clave: si está en verde, el auto puede circular; si no, está apagado.


