
Si escuchas un chirrido metálico o un roce constante al frenar, lo más probable es que una piedra pequeña se haya alojado entre el disco de freno y la pastilla, no en la llanta como a veces se confunde. Lo primero que debes hacer es detener el auto en un lugar seguro, revisar visualmente el área del disco y, si es posible, retirar la piedra con un gancho o una pinza delgada. No intentes acelerar a fondo y frenar de golpe en reversa como sugieren algunos métodos caseros, porque puedes dañar el disco o incluso reventar una manguera de freno. Si el ruido persiste o no ves la piedra, acude a un taller de confianza, porque en México, con calles llenas de baches y topes en CDMX, Estado de México o Guadalajara, es común que las piedras se incrusten en los surcos del disco. Un estudio de PROFECO sobre vehicular (2023) advierte que ignorar este ruido puede reducir la eficiencia de frenado hasta un 15% en condiciones de lluvia. Además, según datos de SICT sobre mantenimiento de flotillas, el costo promedio de una revisión de frenos en un taller mecánico independiente en México ronda los $600 MXN, mientras que reemplazar un disco rayado por una piedra puede costar entre $1,500 y $3,500 MXN, dependiendo del modelo (por ejemplo, un Nissan Versa 2024 o un Chevrolet Aveo 2023).

En mi taller he visto casos donde la gente acelera a fondo en reversa para sacar la piedra, y terminan rayando el disco de fábrica. Si el ruido es como un raspón metálico y no como un silbido, lo mejor es sacar la llanta y revisar la cara del disco. En un Jetta 2023 que me llegó, la piedra había hecho una ranura de 2 mm de profundidad, y tuvimos que rectificar el disco. No es caro, pero sí evitable.

Conduzco un Versa 2022 en la Periférico de CDMX todos los días, y una vez una piedra se metió entre el disco y la pastilla. Sonaba como si el coche estuviera desarmándose. Lo que hice fue estacionarme en una gasolinera, pedir prestado un desarmador plano y retirarla con cuidado. No usé el freno de mano, solo las cuñas, y en 10 minutos quedó listo. Desde entonces reviso los discos cada dos semanas.

En Guadalajara, con tantas calles en reparación, es casi semanal que me toque una piedra en el freno delantero. Lo más rápido es meter reversa en un lugar plano y girar el volante completamente a la izquierda o derecha mientras frenas suave, pero solo si es seguro. Si no suelta, mejor ir al taller. El chirrido fue la primera señal de que algo estaba mal.

Manejando de Monterrey a Saltillo en mi camioneta, una piedra se metió en el disco trasero y el ruido era insoportable. Lo que funcionó fue bajar la velocidad a 20 km/h, frenar suave varias veces en línea recta y luego usar una botella de agua para enfriar el disco, con cuidado de no quemarme. La piedra salió sola. No recomiendo acelerar a fondo para soltarlo, porque en carretera puedes perder el control.


