
Si ves un testigo encendido en el tablero de tu auto, lo primero es identificar su color: los rojos indican que debes detenerte ya, mientras que los amarillos son una advertencia para que revises el sistema pronto, pero no implica una falla inmediata. En México, con base en datos de PROFECO y la SICT, los testigos más comunes en autos como el Versa, Chevrolet Aveo o Volkswagen Jetta son los de presión de aceite, temperatura del refrigerante y el de falla del motor (check engine). Ignorar una luz roja puede resultar en una reparación que cueste desde $8,000 MXN hasta más de $35,000 MXN, dependiendo del daño. Por ejemplo, un testigo de batería encendido en un auto modelo 2023 puede significar que el alternador está fallando, y su reemplazo en un taller de la CDMX cuesta entre $4,500 y $9,000 MXN. Si conduces en el Periférico o en el Circuito Interior y ves una luz amarilla como la de presión de neumáticos (TPMS), no entres en pánico, pero sí revisa la presión en la próxima gasolinera. Un cálculo simple: si manejas 20,000 km al año y el testigo del motor (check engine) se enciende por una bujía dañada, ignorarlo por 6 meses puede aumentar tu consumo de gasolina hasta en un 15%, lo que representa un gasto extra de aproximadamente $3,500 MXN en gasolina Magna 87 octanos. La recomendación es siempre consultar el manual del propietario y, si el testigo es rojo, orillarte en un lugar seguro, apagar el motor y llamar a tu seguro de auto o a una grúa. Recuerda que en la verificación vehicular de la CDMX o del Estado de México, un testigo del motor encendido puede causar una lectura alterada de emisiones, lo que impedirá que pases el programa de verificación y tendrás que pagar una multa o un dictamen adicional.

En mi Versa 2022, la luz del motor (check engine) se encendió por un sensor de oxígeno medio sucio. Le eché un aditivo para inyectores de la gasolinera y se apagó a los dos días. No es lo mismo que una luz roja, pero tampoco la dejes pasar mucho si vives en Guadalajara y usas el auto a diario en el tráfico pesado.

Cuando compré mi Onix seminuevo en Kavak, el testigo del sistema de frenos (ABS) se encendía a veces. Le pregunté a un mecánico de confianza y dijo que era por los topes de la colonia, que hacen vibrar los sensores. Con una limpieza de sensores en un taller de la CDMX se solucionó, pero si ves una luz roja del freno de mano encendida mientras manejas, para el auto de inmediato.

El testigo de temperatura del refrigerante se me prendió en la Autopista México-Puebla con un calorón. Me orillé, esperé 15 minutos y le chequé el nivel. Le faltaba líquido, le eché agua purificada de una gasolinera y seguí hasta la casa. Si ves esa luz roja, no sigas manejando o se te puede ir la junta de la cabeza, que en un Jetta cuesta más de $12,000 MXN.

Trabajo de repartidor en la zona metropolitana de Monterrey y manejo un K3. La luz de la batería se encendió un día y yo pensé que era broma. Resultó que el alternador no cargaba bien. Cambiarlo con uno de agencia me costó $6,500 MXN. Moraleja: si ves una luz roja del sistema eléctrico, no pienses que es el foco; mejor ve al taller porque en carretera te quedas parado.


