
En el tráfico diario de la CDMX o en una carretera como la México-Puebla, la forma más práctica de recordar las direccionales es pensar en la posición natural de tus manos: la palanca siempre apunta hacia el lado donde giras el volante; si llevas el volante a la izquierda, accionas la palanca hacia abajo (izquierda), y si lo giras a la derecha, la subes (derecha). Un estudio de la SICT sobre siniestros viales en zonas metropolitanas durante 2024 identificó que el 12% de los choques en intersecciones y glorietas ocurrieron porque el conductor no activó la direccional con la anticipación suficiente, lo que representa un riesgo evitable. Aunque no existe una sanción específica por no usarlas en el Reglamento de Tránsito de la CDMX, la falta de señalización puede ser considerada una infracción a las normas de conducción segura, con multas que varían entre los $2,000 y $4,000 MXN dependiendo del estado.
Tabla de señales y su uso recomendado
| Señal | Cuándo usarla (según SICT y SEMOVI CDMX) |
|---|---|
| Direccional izquierda | Giro a la izquierda, cambio de carril hacia la izquierda, rebase, arranque desde el acotamiento, retorno o incorporación a la vía |
| Direccional derecha | Giro a la derecha, cambio de carril hacia la derecha, estacionamiento en paralelo, salida de glorieta o incorporación a carril de desaceleración |
Calculando el impacto económico: si un conductor realiza un promedio de 20 maniobras diarias que requieren direccional (entre cambios de carril, vueltas y estacionamiento) y en el 10% de ellas no la usa, a lo largo de un año (considerando 250 días de uso frecuente) estaría realizando 500 maniobras sin señalizar. Si cada una de esas omisiones le representa un riesgo de multa o accidente con un costo promedio de $3,000 MXN, el ahorro anual por usarlas correctamente podría ser de hasta $1,500,000 MXN en riesgos evitados, aunque la mayoría de los conductores solo enfrenta una o dos multas al año por este concepto.

La regla nemotécnica más sencilla que aplico desde que compré mi March 2024 es: "bajo a la izquierda, subo a la derecha". Nunca falla, incluso en el Periférico cuando hay que cambiarse de carril rápido. En mi caso, me ayudó a evitar un golpe en una incorporación a Insurgentes porque ya traía el brazo preparado para bajar la palanca. Hasta ahora no he tenido un solo incidente en glorietas desde que uso este truco.

Como taxista en la Zona Metropolitana, veo a diario conductores que confunden las direccionales o no las usan en los topes de Avenida Revolución o en el Circuito Interior. Mi consejo: cuando vayas a dar vuelta a la izquierda en un crucero, piensa en "bajar la palanca" como si estuvieras señalando el suelo del lado del conductor; para la derecha, súbela como si apuntaras al techo. En tres años llevo más de 80,000 km y nunca he tenido un accidente por falta de señalización gracias a esta asociación visual. La direccional es el único lenguaje común entre conductores.

En Guadalajara, para las vueltas a la izquierda en el Anillo Periférico, aplico la regla de "izquierda abajo, derecha arriba". Me funciona hasta en la lluvia cuando la visibilidad está reducida y necesito que los demás sepan mi intención antes de llegar a la curva. Hasta ahora es el método más rápido que encontré para no confundirme en los retornos.

Para quienes manejamos reparto en la Autopista México-Querétaro con una camioneta NP300, la nemotecnia es clave porque llevamos las manos ocupadas con el volante y la palanca de velocidades. Mi regla es: si voy a girar a la izquierda para rebasar, bajo la palanca sin pensarlo; si me orillo a la derecha para salir o estacionar, la subo. Llevo 50,000 km en dos años y nunca he tenido un percance por no señalizar. Honestamente, esto deberían enseñarlo en las autoescuelas desde el primer día.


