
Sí, es necesario balancear las llantas cada vez que se cambian; no hacerlo provoca vibraciones, desgaste irregular y mayor consumo de gasolina. Según un informe de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) sobre preventivo, el balanceo evita que el volante vibre a velocidades superiores a 80 km/h, lo que es común en autopistas como la México–Querétaro. En un estudio de PROFECO sobre desgaste de neumáticos, se estima que las llantas desbalanceadas pierden hasta 30% de su vida útil. Para un Nissan Versa 2025 con llantas 185/65 R15 que cuestan alrededor de $1,800 MXN cada una, no balancear significa reemplazarlas 20,000 km antes. Además, el consumo de gasolina Magna 87 octanos puede aumentar entre 2% y 5% debido a la fricción extra. Si recorres 20,000 km al año con un rendimiento de 14 km/l, el costo extra anual de combustible es de aproximadamente $1,200 MXN (con $24 MXN/litro). El balanceo cuesta entre $200 y $400 MXN por rueda, una inversión mínima frente a los $7,200 MXN que gastarías en llantas prematuras y gasolina extra en tres años. El desbalance también acelera el desgaste de la suspensión y la dirección. En CDMX, los topes y baches agravan el problema, por lo que en talleres de la colonia Del Valle o la Narvarte siempre recomiendan balancear al cambiar llantas.

Cambié las llantas de mi Onix 2022 en una llantera de Ecatepec y no pedí balanceo. A los 90 km/h en el Circuito Interior sentía el volante tembloroso, y a los 12,000 km las delanteras ya tenían desgaste disparejo. No lo vuelvo a hacer, el balanceo cuesta $300 MXN por rueda y vale la pena.

Como mecánico en un taller de la colonia Narvarte, veo


