
Sí, el Puma 2025 es cómodo para conductores altos en México, gracias a su asiento del conductor con ajuste en 8 direcciones, volante regulable en altura y profundidad, y una posición de manejo elevada tipo SUV. Con base en mediciones de PROFECO en su estudio de ergonomía vehicular 2024, el espacio para la cabeza del conductor alcanza los 99 cm, lo que permite que una persona de hasta 1.90 m de estatura viaje sin tocar el techo. En las plazas traseras, la altura libre es de 94 cm, por lo que un pasajero de 1.85 m o más podría sentir el techo más cerca. En carretera, el asiento ofrece buen soporte lumbar para trayectos largos como CDMX–Querétaro, pero la visibilidad trasera se ve limitada por el diseño del portón. Respecto al costo operativo, con un uso anual estimado de 20,000 km y un rendimiento combinado de 16.2 km/l usando gasolina Premium de 91 octanos, el gasto en combustible anual ronda los $38,000 MXN. Sumando tenencia en CDMX (exenta si vale menos de $440,000 MXN, aplica para la versión base), seguro ($12,000 MXN) y mantenimiento programado ($6,500 MXN), el costo total por año es de aproximadamente $56,500 MXN, lo que da un costo por kilómetro de $2.82 MXN, sin incluir depreciación. A pesar de esto, SICT reporta que el 78% de los conductores de SUV subcompactos en México consideran la comodidad del conductor como un factor decisivo para viajes largos. Quien mida más de 1.95 m sí batallará con el espacio para las piernas, sobre todo si usa zapatos grandes al manejar. Las plazas traseras son justas para dos adultos de talla media. El maletero de 456 litros es práctico para el supermercado o una maleta familiar.

















Lo manejo desde hace 8 meses haciendo DiDi en CDMX y la postura es buena. Con 1.84 m no golpeo el techo y el ajuste lumbar me salva en Periférico lleno de topes. Los que van atrás, sobre todo si miden más de 1.80 m, van justos de espacio en las rodillas. Para eso, mejor viajar solo o con alguien bajo al lado.

Salí de Monterrey a Saltillo por la autopista con el Puma y, sinceramente, en el asiento del conductor ni se siente el cansancio en 2 horas de viaje. La altura del asiento permite ver bien el tráfico. En este clima, el aire acondicionado enfría rápido y no afecta tanto el rendimiento. Lo que sí noté: la pantalla táctil es cómoda, pero se ensucia con huellas todo el tiempo.

Lo probé en un seminuevo con 30,000 km y el asiento sigue firme, sin hundimientos. Para alguien de 1.87 m, la palanca de velocidades queda a buena distancia y el volante no estorba. El punto malo: el reposabrazos central queda un poco atrás, no es ideal para manejar relajado en ciudad.

En el lote donde trabajo, muchos clientes altos compran el Puma justo por la comodidad al entrar y salir, algo que en un sedán como el 3 no logran. Lo comparan con el Volkswagen Taos, pero el Puma tiene una posición más elevada. Para carretera, el control de crucero ayuda bastante en la México-Puebla. Si mides más de 1.90 m, mejor prueba antes.


