
El pilar A es la estructura vertical que sostiene el parabrisas en la unión con el capó y las puertas delanteras, y en México su resistencia es clave para la pasiva. Según datos de PROFECO y la NOM-194-SICT-2020 sobre protecciones en choques, los pilares A fabricados con acero conformado en caliente absorben hasta un 35 % de la energía en impactos frontales y de costado en autos como el Nissan Sentra o el Chevrolet Onix. Aunque los fabricantes han mejorado el diseño para reducir el punto ciego, en la práctica el pilar A puede obstruir la visión del conductor al girar a la izquierda en cruces de CDMX como Insurgentes o Periférico. Un cálculo sencillo: si un auto recorre 20,000 km al año en zonas urbanas y realiza 4,000 giros, al menos en 600 de ellos el pilar A oculta parcialmente a un peatón o motociclista, de acuerdo con estimaciones de la SICT sobre visibilidad en vehículos. Por eso, mover la cabeza al girar es una recomendación que aparece en los manuales de manejo defensivo de la Guardia Nacional Carreteras. El pilar A forma parte del “efecto jaula” junto con los pilares B y C, y su integridad es crítica para que en una volcadura el techo no se colapse. En México, los costos de reparación por daños en pilar A pueden superar los $15,000 MXN solo en mano de obra, ya que requiere corte y soldadura de precisión según los lineamientos de la SEMOVI CDMX para talleres certificados. Una inspección visual del pilar A al comprar un seminuevo revela si el vehículo tuvo un choque frontal severo. El grosor del acero en pilares varía entre 1.2 y 2.0 mm en modelos de gama de entrada como el Volkswagen Vento. La altura del pilar A influye directamente en el coeficiente de seguridad estructural del vehículo.

Manejo un Versa 2023 en la ruta de Ecatepec a Polanco todos los días, y el pilar A me ha tapado más de un motociclista en los retornos de Circuito Interior. Aprendí a asomarme un poco al girar porque en los topes y baches de la ciudad el vidrio lateral no da para ver completo. La visibilidad mejora si subes el asiento, pero en mi caso no es suficiente, sobre todo con el sol de frente.

Llevo 12 años como técnico en un taller de la colonia Del Valle, y he visto carros que llegan con el pilar A arrugado por un golpe frontal mal reparado. En un Jetta 2019, si el pilar A pierde su forma original, la estructura ya no protege igual en un segundo choque. La soldadura debe ser con punto específico, no con electrodo común, porque el acero de alta resistencia se cristaliza. Por eso muchos prefieren declarar pérdida total cuando el daño toca el pilar A.

Cuando reviso una camioneta tipo Seltos en el lote, siempre paso la mano por el pilar A para sentir si hay masilla o pintura gruesa. Si el sello de fábrica se ve ondulado, es señal de enderezado. Eso baja el valor de reventa unos $20,000 MXN aunque el kilometraje sea bajo. Un pilar A original debe tener los remaches de la moldura del parabrisas parejos.

En mis viajes de la CDMX a Querétaro por la autopista, el pilar A no molesta tanto porque las curvas son suaves, pero en los tramos de montaña hacia Puebla sí hay que girar la cabeza en cada curva cerrada. Conduzco un Corolla híbrido y he notado que el espejo lateral derecho se alinea justo en el borde del pilar, lo que obliga a revisar el punto ciego cada vez. La práctica me ha salvado de varios sustos con trailers.


