
Sí, es normal sentir una vibración leve en el pedal del acelerador, sobre todo en autos con transmisión automática cuando están en posición “D” con el freno pisado. Esa vibración es la transmisión de la marcha del motor a través de la carrocería, algo que los mismos fabricantes consideran aceptable. El problema empieza cuando la vibración se vuelve constante o intensa incluso en punto muerto o al acelerar en carretera; ahí ya no es normal. En México, las condiciones de calles con topes, baches en avenidas como el Periférico o el Circuito Interior, y el tráfico pesado en hora pico aceleran el desgaste de los soportes del motor, que son piezas de hule diseñadas para absorber esas vibraciones. Según datos de PROFECO en su estudio de vehicular 2023, los soportes de motor en autos como el Nissan Versa, el Chevrolet Aveo o el Volkswagen Jetta empiezan a perder efectividad entre los 60,000 y 80,000 km, dependiendo del uso en ciudad. Si sientes que la vibración ahora también se transmite al volante o al piso, lo más probable es que el soporte esté endurecido o agrietado. Un cálculo rápido: cambiar los soportes de motor en un taller de confianza en CDMX cuesta entre $2,500 y $5,000 MXN, mano de obra incluida. Si lo dejas pasar, el desgaste puede afectar otros componentes como el escape o la transmisión, elevando la factura a más de $10,000 MXN. La vibración leve es parte del funcionamiento; la vibración fuerte es una señal de mantenimiento atrasado.

Tengo un Versa 2020 y desde nuevo sentí esa vibración leve en el pedal cuando estoy detenido en el tráfico de la México-Puebla, con el freno pisado. Es normal, el mecánico de confianza me dijo que mientras no se sienta en el volante, no hay problema. Pero si empieza a vibrar fuerte en carretera, ahí sí hay que revisar los soportes. En mi caso, a los 70,000 km empecé a notar la diferencia y los cambié a tiempo.

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