
Sí, es totalmente recomendable llevar un coche nuevo a la carretera, y de hecho, es la mejor forma de hacer el rodaje del motor de manera eficiente. La clave está en cómo lo conduces durante los primeros 1,000 a 1,500 km, no en evitarla. Según datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), el motor necesita variar las revoluciones para que los componentes internos se asienten correctamente. La carretera permite un régimen de conducción más estable que el tráfico de CDMX, pero debes evitar el exceso de velocidad. Un error común es pensar que debes manejar a 60 km/h en carretera; la recomendación real es mantener el motor por debajo de las 3,000 rpm, lo que en la mayoría de los coches de entrada como un Versa, Chevrolet Aveo o Volkswagen Jetta equivale a velocidades de 90 a 110 km/h en sexta marcha. No cargues el vehículo al máximo de su capacidad de pasajeros o carga, y evita frenadas bruscas que puedan estresar el sistema de frenos. Un cálculo simple te ayuda a entender el costo: si el coche tiene un precio de $350,000 MXN y planeas conservarlo 5 años, con una depreciación estimada del 40% (basada en datos de mercado de seminuevos), la pérdida anual es de $28,000 MXN. A esto sumas combustible, seguro, tenencia y mantenimiento, que en un auto de gama media con 20,000 km anuales ronda los $75,000 MXN. El costo por kilómetro, sin incluir depreciación, queda cerca de $3.75 MXN. El rodaje no es un mito; es un proceso mecánico real que un mal manejo en carretera puede arruinar.

Yo saqué mi Sentra modelo 2025 nuevo de la agencia y directo a la Autopista México-Querétaro. Hasta ahora, sin problemas. Lo mantuve a 100 km/h, sin acelerones, y el rendimiento de gasolina Regular de 87 octanos me dio 16 km/l. En tres años, con 65,000 km recorridos entre CDMX y Querétaro, el motor suena parejo. Un motor nuevo necesita rodaje antes de exigirlo al máximo.

Como mecánico, te digo: he visto más coches dañados por un rodaje mal hecho en ciudad que en carretera. En CDMX, con el tráfico del Periférico y los topes, el motor nunca alcanza temperatura de operación estable y tiende a carbonizarse. El sobrecalentamiento por manejo inadecuado no se perdona. Llevarlo a carretera, pero sin pasarte de 3,000 rpm y sin frenar de golpe, es lo ideal para que los anillos y pistones se acoplen bien.

Soy conductor de DiDi en Guadalajara y saqué un Onix nuevo. Los primeros 1,000 km los hice mezclando ciudad y carretera a Lagos de Moreno. No lo cargué con más de 3 pasajeros y el aire acondicionado lo usé normal. El coche responde muy bien, el motor no tiembla. Los primeros kilómetros definen la vida útil del motor, no hay que apresurarse.

Para viajes largos en carretera, como de Monterrey a Saltillo o a la playa en temporada de calor, el coche nuevo va perfecto. La clave es variar la velocidad y no usar el control crucero durante los primeros 1,500 km. En mi viaje de ida y vuelta a la playa, el motor de mi Corolla híbrido se asentó muy bien porque el sistema eléctrico ayudó a reducir el estrés en el motor de combustión. La paciencia en el rodaje es inversión a largo plazo.


