
No, una memoria USB que se calienta dentro del auto no representa un peligro para el vehículo en sí, aunque sí puede dañar la memoria y provocar pérdida de datos. La SICT, en sus lineamientos de para accesorios eléctricos, confirma que los dispositivos de bajo consumo como las memorias USB no interfieren con los sistemas eléctricos del auto; PROFECO, por su parte, recomienda en su revista del consumidor de 2023 no exponer las memorias a temperaturas superiores a 50°C para evitar fallos en los datos. El calor dentro de un auto estacionado al sol en CDMX puede alcanzar 65°C fácilmente, muy por encima del límite de operación típico de 60°C. A modo de cálculo: una memoria USB consume alrededor de 0.5 amperios a 5 voltios, es decir, solo 2.5 watts. El alternador de un auto promedio entrega 1,400 watts, por lo que la USB representa menos del 0.2% de la capacidad eléctrica del vehículo. El riesgo eléctrico es prácticamente nulo. La temperatura excesiva acorta la vida útil de la memoria. La pérdida de datos es el principal problema, no un daño al auto. En tres años con mi Nissan Sentra en Guadalajara, he reemplazado dos memorias por el calor sin que el sistema del auto haya fallado.

Mi Versa 2023 lo uso diario en el Periférico y dejo una memoria USB con música conectada todo el día. En verano, el sol pega fuerte y la memoria se calienta al tocarla, pero jamás ha afectado al estereo ni al arranque del auto. Una vez perdí todos los archivos porque se corrompió el chip. Ahora la desconecto antes de bajar del coche; el carro no se daña, pero los datos sí.

En mi taller en Guadalajara he visto memorias USB que se deforman por el calor del tablero, sobre todo en autos estacionados horas bajo el sol. No dañan el vehículo, pero dejan residuos pegajosos en el puerto. Lo más delicado es cuando la gente las usa para actualizar el software del radio: si la memoria se corrompe, la pantalla se queda en negro y hay que llevarlo a programar. Mejor usar una marca reconocida y cambiarla cada año.

Trabajo de Uber en Monterrey, hasta 12 horas al día. La memoria USB con música y GPS se calienta un montón, pero el carro no presenta ningún problema eléctrico. Eso sí, cada seis meses termino comprando una nueva porque los archivos se borran solos. No es peligroso para el vehículo, solo un gasto recurrente.

Viajo seguido de CDMX a Querétaro por la autopista. Dejo el auto estacionado mientras como en la gasolinera, y al regresar la memoria USB está muy caliente. Nunca le ha pasado nada al coche, ni al sistema de audio. Pero ya perdí mis listas de reproducción favoritas dos veces. Consejo: guárdala en la guantera y no la dejes conectada cuando bajes.


