
La fecha de fabricación de una llanta Michelin se lee directamente en el costado, en el código DOT: los últimos cuatro dígitos indican la semana y el año de producción. No tienes que voltear la llanta, está en la pared exterior. Por ejemplo, un DOT que termina en “2522” significa que la llanta se fabricó en la semana 25 del año 2022, es decir, a mediados de junio de 2022. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), a través de la NOM-086-SCT-2-2021, establece que toda llanta vendida en México debe mostrar esta información de forma legible. Si el código no se ve porque la llanta está mal montada (con el interior hacia afuera), el neumático está instalado incorrectamente y representa un riesgo de , además de que no podrás verificar su antigüedad. La Profeco también recomienda revisar este dato al comprar llantas nuevas o usadas, ya que una llanta con más de seis años desde su fabricación, aunque tenga buen dibujo, pierde propiedades de agarre y resistencia. Para un auto de uso diario en CDMX, con 20,000 km al año, una llanta Michelin bien mantenida puede durar entre 50,000 y 60,000 km, pero si el caucho tiene más de seis años, es recomendable reemplazarla sin importar el desgaste. La lectura correcta del DOT es la única forma confiable de saber si una llanta está dentro de su vida útil.
Un cálculo práctico: si compras una llanta fabricada en la semana 10 de 2023, en 2029 cumplirá seis años. Si la usas 20,000 km al año, para entonces habrás recorrido unos 120,000 km, muy por encima de su vida útil recomendada por kilómetros. El costo de reemplazar cuatro llantas Michelin para un sedán como un Nissan Sentra ronda los $12,000 MXN a $18,000 MXN, un gasto que justifica revisar el DOT antes de comprar.
La fecha de fabricación es el dato más importante en un neumático. Un neumático con más de 6 años requiere revisión profesional. La lectura del DOT es obligatoria en México según NOM.

Como mecánico en un taller de la Colonia Roma, te digo: lo primero que reviso en una llanta usada es el DOT. Si veo algo como “4815”, ya sé que tiene casi 10 años y aunque el dibujo se vea bien, el hule está duro y resbaloso. Me ha tocado ver llantas “nuevas” en la cajuela que en realidad son de 2018.
El DOT es el primer filtro para no llevarse sorpresas.

Una vez compré un par de Michelin en una llantera sobre Insurgentes. El vendedor me aseguró que eran nuevas. Cuando llegué a casa revisé el DOT: “5119”. Eso es de diciembre de 2019, prácticamente cuatro años guardadas. Las cambié al día siguiente. Desde entonces, siempre reviso el DOT antes de pagar, incluso en llantas nuevas. No me fío ni de la apariencia ni de lo que digan.
Llevar la fecha en la llanta es la única garantía real.

Si el DOT no se ve porque la llanta está montada al revés, esa llanta está mal instalada. En una revisión en la SEMOVI CDMX podrían reprobarte. Además, en las verificaciones viales de la Guardia Nacional en carretera también checan esto.
Un montaje incorrecto ya es señal de que algo no anda bien.

Cuando vendo un seminuevo en el lote, siempre chequeo el DOT de las cuatro llantas antes de poner el precio. Si veo una llanta con más de 5 años, le bajo el costo porque el comprador va a pedir descuento. La gente ya sabe que una Michelin de 2020 no vale lo mismo que una de 2024 aunque tengan el mismo dibujo.
La fecha de fabricación define el valor real de la llanta.


