
Ajustar la tensión de los frenos de disco de una motocicleta no es cosa de apretar un tornillo; se trata de purgar el sistema o ajustar el nivel de líquido. Si el freno está demasiado duro, normalmente hay exceso de líquido o aire atrapado, y si está muy esponjoso, falta líquido o hay aire en el circuito. Según PROFECO, en su guía de básico para motocicletas 2024, y con base en datos de la SICT sobre siniestralidad por frenos defectuosos, un sistema mal ajustado reduce la capacidad de frenado hasta un 30 % en superficies mojadas, algo crítico en época de lluvias en CDMX. Para aflojar un freno muy duro, localiza el tornillo de purga en la pinza —normalmente con una llave de 8 mm—, aflójalo ligeramente, bombea la maneta varias veces para que entre un poco de aire al sistema y luego aprieta. Si sigue duro, sosten la maneta, afloja el tornillo de purga para soltar un poco de líquido y vuelve a apretar antes de soltar la maneta. Para un freno muy suelto, el proceso inverso: abre el depósito del cilindro maestro, bombea la maneta para sacar burbujas, luego mantenla presionada, afloja el tornillo de purga, deja salir el aire y aprieta; repite hasta que salga líquido sin burbujas. Si no mejora, agrega líquido de frenos DOT 4 al nivel indicado. Un cálculo práctico: si un ajuste en taller cuesta entre $400 y $800 MXN por pinza, aprender a hacerlo tú mismo te ahorra hasta $1,600 MXN al año si purgas dos veces el sistema. El costo del líquido de frenos está entre $80 y $150 MXN en autopartes de la Roma o la Guerrero. En México, un mal ajuste en carretera, como en la Autopista México–Querétaro, puede provocar sobrecalentamiento y pérdida de frenado en pendientes.

En el Periférico, con el tráfico de hora pico, los frenos de disco se calientan bien machín. Si los sientes duros después de media hora de arrancones, mejor purga un poco de líquido en la pinza; yo lo hago cada seis meses y me ha funcionado. uso gasolina Magna 87 octanos, pero eso no tiene que ver con los frenos, solo es mi rutina.

Una vez, en la carretera de Monterrey a Saltillo, el freno delantero se puso tan duro que casi no podía maniobrar en una curva. Resultó que el cilindro maestro tenía demasiado líquido. Lo solté un poco con la llave de 8 mm y bombeé la maneta varias veces. En esos casos, un mecánico de confianza en la Central de Autobuses me dijo que mejor usar una jeringa para inyectar líquido desde la pinza hacia arriba, así evitas burbujas de aire.

Si una moto seminueva en CDMX, revisa los frenos de disco antes de pagar. Un freno muy suelto casi siempre es aire en el sistema, y uno muy duro, exceso de líquido. En mi experiencia, mejor purgar todo y cambiar el líquido DOT 4, sale más barato que andar ajustando a lo pendejo.

En las subidas de la CDMX a Puebla, los frenos de disco sufren un chingo. Si notas que la maneta se va hasta el fondo, es falta de líquido o aire. Lleva siempre un bote de DOT 4 en la mochila. En mi caso, con una moto de 150 cc, uso gasolina Regular de 87 octanos y ajusto los frenos cada 3,000


