
Sí, el Puma es un auto confiable para autopista en México, especialmente en rutas largas como la Autopista México–Querétaro o la México–Puebla, donde su estabilidad y asistencia de crucero reducen la fatiga del conductor. Según la Guía de Consumo de Combustible de PROFECO 2024, la versión 1.0L EcoBoost mild‑hybrid declara 16.5 km/l en autopista con gasolina Premium de 91 octanos, aunque en condiciones reales a 110–120 km/h suele entregar entre 14.5 y 15.5 km/l debido al peso del aire acondicionado y las pendientes del Eje Neovolcánico.
| Aspecto | Valor (modelo 2025, motor 1.0L mild‑hybrid) |
|---|---|
| Potencia | 125 hp |
| Torque | 200 Nm |
| Rendimiento en autopista (PROFECO) | 16.5 km/l |
| Costo de combustible anual estimado (20,000 km) | $30,000–$34,000 MXN |
| Precio de entrada | $465,000 MXN |
Para un propietario que recorre 20,000 km al año, el costo operativo (combustible + seguro + tenencia + mantenimiento) ronda los $52,000 MXN anuales sin incluir depreciación, lo que da aproximadamente $2.60 MXN por km. La tenencia varía por estado: en CDMX es de alrededor $2,200 MXN para este valor de factura, mientras en Nuevo León puede ser menor. El seguro a cobertura amplia cuesta entre $10,000 y $14,000 MXN según la aseguradora. El mantenimiento programado cada 10,000 km en agencia Ford cuesta $3,500–$5,000 MXN. En autopista, el ruido de viento es contenido, aunque las llantas originales generan algo de zumbido sobre asfalto rugoso. El sistema de asistencia de carril y el control crucero adaptativo (en versiones Titanium y ST‑Line) son útiles para tramos largos, especialmente en el Periférico o la carretera Monterrey–Saltillo. El maletero de 456 litros es suficiente para el equipaje de una familia pequeña en viajes de fin de semana.
Una ventaja competitiva frente a rivales como el Volkswagen Taos o el Nissan Kicks es el consumo eficiente del mild‑hybrid, aunque el espacio trasero es más justo. El Ford Puma es estable en curvas rápidas de autopista gracias a su suspensión trasera independiente en versiones superiores, lo que lo hace adecuado para los 120 km/h de la mayoría de las autopistas federales. En recorridos de 300 km, el conductor no siente fatiga excesiva y el motor responde bien en rebases, aunque requiere bajar una velocidad en pendientes fuertes como la subida al Mirador de la Ciudad.
El Ford Puma es una opción equilibrada para autopista en México si priorizas consumo y asistencia de manejo. Su capacidad de carga y confort trasero son limitados para viajes con cuatro adultos.

















Yo tengo un Puma 2024 y lo uso diario del Estado de México a CDMX por el Circuito Interior y el Periférico. En carretera, a 110 km/h va muy plantado, el motor 1.0L no se siente ahogado. Lo que más me gusta es el control crucero, en los tramos de la México–Querétaro no me canso. El consumo real en autopista me da 15 km/l usando Premium. El ruido del viento se nota un poco a partir de 130, pero nada grave. Eso sí, los topes en mi colonia los pasa firme, no es un auto rebotado. Para viajes de fin de semana con mi pareja y dos niños pequeños, el espacio trasero queda justo, pero la cajuela sí nos alcanza para maletas.

Hago la ruta Guadalajara–Puerto Vallarta cada mes y el Puma ST‑Line se ha portado firme. La carretera tiene subidas y curvas, y el sistema mild‑hybrid ayuda a recuperar velocidad rápido. El asiento del conductor con soporte lumbar es un alivio en las 5 horas de viaje. El ruido del motor es bajo en velocidad crucero, pero las llantas conti se escuchan en asfalto viejo. Un detalle: el tanque de 42 litros me da unos 370 km reales antes de la reserva. En la cuesta de la Sierra Madre el motor pide bajar a 5ª para mantener 110. Para mi trabajo de reparto fuera de ciudad, la suspensión es suficientemente firme para no marearme. La verificación en Jalisco la pasó sin problema con el sensor de emisiones.

Uso el Puma 2023 para DiDi en Monterrey, calles con baches y la carretera a Saltillo. En autopista el auto es muy estable, el control de crucero adaptativo me ayuda en los embotellamientos de la salida. Lo que no me gusta es que el aire acondicionado, cuando lo pongo al máximo, baja el rendimiento a 13 km/l en autopista. Pero en ciudad combinada da unos 12 km/l, que está bien para el segmento. El motor 1.0L es responsivo para subir los puentes de la Carretera Nacional. La cajuela me sirve para llevar las maletas de pasajeros del aeropuerto. Hasta ahora ningún ruido extraño en la suspensión, aunque en los topes muy altos de San Pedro se siente un golpe seco.

Como mecánico en un taller de la Narvarte, he visto varios Puma con 30,000–50,000 km. Lo bueno: el motor 1.0L es duradero si usas el aceite correcto 5W‑20, pero muchos dueños ponen gasolina Magna y luego el motor cascabelea en subidas. La correa de distribución bañada en aceite requiere cambio a los 100,000 km, no es barato: $14,000 MXN en agencia. Las pastillas de freno duran unos 45,000 km en uso de autopista. El sistema mild‑hybrid no ha dado fallos en los que he revisado, pero la batería auxiliar de 12V sí se descarga si el auto se queda parado una semana. En autopista, el Puma es confiable, pero la bomba de agua ha presentado fugas en unidades 2022. Mi recomendación: hacer el preventivo a tiempo y usar Premium.


